Looking back, looking forward: IAMCR 2016 as a great experience

Publicado originalmente en IAMCR.

iamcr2016

Leicester 2016 was not my first IAMCR Conference, it was the second one after Mexico 2009, and I think both were amazing experiences.

IAMCR is a vibrant community that reflects the production in the communication research field, but also the social engagement of a scholar community. I really admired the position of the association regarding the Turkish colleagues and their difficult situation.

And, of course, I celebrate the IAMCR’s support for emerging scholars from middle and low-income countries, through the travel grants. It contributes both to incorporate emerging scholars to a global discussion and to promote the diversity in IAMCR clearly as an international association.

Why does the incorporation of emerging scholars matter? International conferences are ideal opportunities to learn about ongoing studies and get to know researchers from all over the world, to discuss our studies/methods/perspectives/findings, to get feedback, to network… In sum, to be a community. But scholars need resources to participate in this kind of conferences. In middle and low-income countries, there are never enough resources. These conditions become more acute for younger scholars. My generation (born in the 80s) has experienced the job precariousness in the academic field. Yes, we are a global generation with more opportunities in terms of technology, mobility, and postgraduate education. But we are, simultaneously, a precarious generation in terms of job, family and financial stability. Thus, we need this kind of support.

And why does the support of middle and low-income scholars matter? We cannot be an international association only with scholars from high-income countries, it would imply to preserve the Anglo and Euro-centrism in communication studies as if these were the only possible perspectives. We need different voices and perspectives from all over the world, which in turn mean different theoretical and methodologial frameworks, different questions, different social and academic contexts, but also areas of convergence, in order to refresh the contemporary debates on communication studies.

This year, the travel grant let me participate in the IAMCR Conference. As an emerging scholar from a middle-income country and, at that moment, without a full-time academic position, I was not able to pay for my travel to Leicester. But I got the travel grant, went to Leicester and found people ready to engage in a vibrant discussion about my findings —in th Emerging Scholars Network and in the Community Communication Section— as well as other inspiring studies and scholars. Now I have new contacts, new ideas and a lot of work to do. Therefore, I want to express my gratitude. Thank you very much, IAMCR and, especially, the executive board, for the grant and for make us feel part of this community.

The travel grant is an invaluable support as well as an engagement to support other emerging scholars in the future. Looking forward, it could be interesting for IAMCR to find the way of sustain the dialogue among these scholars, about who we are and how can we collaborate.

 

Notas sobre la IAMCR México 2009

Este año, el tema de la IAMCR Conference fue derechos humanos y comunicación, entendiendo esta relación a partir de lo que estableció el Informe MacBride en 1980: que el derecho a comunicar es un prerrequisito para la realización de los otros derechos humanos.

La relación entre derechos humanos y comunicación fue abordada en varias plenarias, muchos de los participantes se centraron en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es decir, el derecho a la libre expresión. Sin embargo, pensar en un derecho a la comunicación va más allá, éste no se agota en la libertad de expresión y tampoco en el derecho a la información; en esto último coincidieron varios.

De la diversidad y los idiomas

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El inglés se ha configurado como lengua dominante desde la Segunda Guerra Mundial y es una condición para acceder a la discusión académica internacional; sin embargo, varios problemas han de ser considerados:

De entrada, la tensión entre la necesidad de traducción y lo intraducible. Mucha riqueza conceptual y hasta estilística se pierde cuando un texto académico es traducido; pero, de otro modo, ¿cómo interactuar-dialogar-compartir con otros investigadores que no dominan el mismo idioma? Nos guste o no, la traducción es necesaria para tener interlocución con la comunidad académica internacional.

La tensión entre la cuasi-obligatoriedad del segundo idioma y la imposibilidad de aprenderlo. En los países tercermundistas, la falta de recursos para aprender idiomas extranjeros es un grave problema. Curiosamente (o no tanto), son precisamente los habitantes de estos países los que mayor necesidad tienen de aprender otros idiomas. Como ejemplo, fue visible en esta Conferencia que los anglos sólo hablan inglés, mientras que los no-anglos (latinos, europeos, asiáticos y africanos) hablan su idioma de origen, inglés y, con bastante frecuencia, algunos otros idiomas. También es importante hacer notar que, por haberse realizado en México, las plenarias de esta Conferencia fueron en español e inglés (con traducción simultánea), pero, ¿qué hay de aquéllos cuya lengua de origen no es ni una ni la otra?

Para pensar: de un lado, el derecho humano a presentar el trabajo en el idioma de origen; de otro, los problemas de comunicación que esto traería… yo no espero que mis interlocutores de Australia, Irlanda, China, Grecia y más hablen español y tampoco pretendo hablar chino (griego sí, pero eso es fijación mía); así que cómo resulta útil el inglés a pesar de todo.

El pensamiento latinoamericano

Si bien los investigadores latinoamericanos no disponen de recursos suficientes, como sus colegas primermundistas, la producción científica no desmerece.

Algunos (y recalco, algunos) colegas de primer mundo, presentaron trabajos en la lógica de pregunta-hipótesis-comprobación, con objetos de estudio muy acotados, pero también francamente descontextualizados, como si las prácticas de comunicación no tuvieran dimensión espacio-temporal, como si el objeto construido pudiera observarse de manera neutra en un laboratorio.

Los trabajos latinoamericanos, por el contrario, ofrecieron planteamientos complejos y densos, objetos situados socio-históricamente y muchas pistas para seguir trabajando. ¿Será que de este lado del mundo, ante la falta de dinero, se impone la creatividad? ¿Será lo que apuntó Jesús Martín-Barbero en el sentido de que no hay un continente más mestizo que el nuestro, con herencia indígena-española-africana y con realidades complejas de múltiples desigualdades? ¿Será que las condiciones culturales, sociales, políticas, económicas y tecnológicas de estos rumbos nos obligan a buscar aproximaciones más complejas que nos permitan asir e interpretar fragmentos de nuestra realidad?

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Los extranjeros en el DF

La actitud de los investigadores extranjeros frente a la Ciudad de México fue increíble. Meses atrás, expresaban miedo y desconfianza a viajar al país de los narcos y los muertos a destajo; esto se puso peor con las noticias sobre la influenza, muchos no querían venir. Los que se atrevieron, que fueron bastantes, encontraron un panorama distinto al imaginado: la riqueza cultural de una ciudad que está llena de memoria y que transpira historia de siglos y siglos, con la dinámica cosmopolita. Muchos hicieron explícito cuánto valoraron el esfuerzo de la UNAM, de Aimé Vega (la organizadora) y todo su equipo. También quedaron maravillados ante la gastronomía mexicana, las fiestas y detalles que para los locales son cotidianos, como el izamiento de la bandera cada mañana en el Zócalo. Quizá lo más fuerte fue que la Conferencia se realizó en el Centro Cultural Tlatelolco, justo a un ladito de la Plaza de las Tres Culturas; observar el contraste entre lo indígena, lo español y lo contemporáneo, así como pararse en una plaza que ha visto correr tanta sangre (sangre indígena en 1521, cuando Hernán Cortés derrotó a Cuauhtémoc; sangre estudiantil en 1968, cuando la protesta fue violentamente reprimida y la plaza fue barrida), dejó a más de uno con la piel de gallina.

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Nota al pie: sobre la diversidad

Los bolsos oficiales de la Conferencia no eran las típicas mochilas-con-logo-todas-iguales, sino tenangos bordados con calma por mujeres hidalguenses, con figuras fantásticas; cada uno de los que participamos tiene un tenango, pero cada uno de éstos es distinto, como distintos somos todos: todos iguales, todos diferentes.

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