En mi hambre, mando yo…
Peligro en el camino
Alrededores de Sevilla, invierno de 1936: se acercan las elecciones españolas.
Anda un señor recorriendo sus tierras, cuando un andrajoso se le cruza en el camino.
Sin bajarse del caballo, el señor lo llama y le pone en la mano una moneda y una lista electoral.
El hombre deja caer las dos, la moneda y la lista, y dándole la espalda dice:
—En mi hambre, mando yo.
Eduardo Galeano, Espejos.
Nuevo número de Comunicación y Sociedad
El número 15 de la revista Comunicación y Sociedad (enero-junio 2011), ya está disponible en línea. En él se ha publicado el artículo «El estudio de las prácticas políticas de los jóvenes en Internet», que escribimos Rebeca Padilla de la Torre y yo. El número completo es más que interesante.
ARTÍCULOS
Los límites cambiantes de la vida pública y la privada
John B. ThompsonComunicación pública, transición política y periodismo en México: el caso de Aguascalientes
Salvador de LeónLa amplificación social del riesgo: evidencias del accidente en la mina Pasta de Conchos
Nina Yolanda Tejeda García / Lorena Pérez-FlorianolEl estudio de las prácticas políticas de los jóvenes en Internet
María Rebeca Padilla de la Torre / Dorismilda Flores Márquez¿Ni indígena ni comunitaria? La radio indigenista en tiempos neoindigenistas
Antoni Castells i TalensAgentes del sector cinematográfico y la diversidad cultural en Colombia
Liliana Castañeda López
MATERIALES PARA EL ESTUDIO DE LOS MEDIOS
La telerrealidad en las televisiones españolas (1990-1994)
Javier Mateos-Pérez
RESEÑAS
Identidade, diversidade: práticas culturais em pesquisa
Darwin Franco MiguesLa mirada televisiva. Ficción y representación histórica en España
Adrien Charlois AllendeMerchants of culture. The publishing business in the Twenty First Century
Gabriela Gómez RodríguezCommunication Power
Gabriel Alberto Moreno Esparza
En eso de calificar…
¿Dónde queda Katmandú? Del copy&paste a la construcción de información y conocimiento
Publicado originalmente en el blog Cultura Digital, de la Universidad de Buenos Aires.
El copy&paste y el uso de información descontextualizada se traducen, quizá, en dos de los más grandes dolores de cabeza de quienes nos dedicamos a la docencia. Con frecuencia encontramos alumnos que presentan textos total o parcialmente plagiados de Internet; pero también hay estudiantes que se esfuerzan por investigar, sólo que su grave error es dar por hecho que todo lo que encuentran en la red es cierto. De cualquier modo, antes de criticar a la generación de Monografías.com y otras curiosidades, deberíamos preguntarnos por aquélla que está contribuyendo a su formación.
La normalización del plagio como forma de hacer la tarea, tiene que ver con dos razones principales, según los propios jóvenes: es más fácil y los profesores no se dan cuenta. Para los docentes que sí nos damos cuenta, resulta hasta ofensivo pensar que, además de incumplir con sus obligaciones como estudiantes, nos imaginan como unos seres descuidados, ingenuos y pre-cibernéticos. La salida oscila entre una baja nota o la anulación del trabajo, incluso en algunas instituciones existe la figura del DA (deshonestidad académica) para calificar este tipo de conductas.
Por otro lado, la costumbre de incluir información descontextualizada, o bien, de darle legitimidad sólo porque está en la red, es también cada vez más recurrente. A diferencia de “los reyes del plagio”, en estos casos se trata de alumnos que buscan hacer bien su trabajo, pero que no han desarrollado habilidades para discriminar fuentes de información; su argumento, cuando hay errores evidentes, es que “eso decía en Internet”.
En este sentido, el uso de la información en la educación, se constituye como un reto; ya que señalar los errores es fácil, sobre todo si son cometidos por los estudiantes, pero buscar soluciones creativas que permitan mejorar la calidad de los trabajos no siempre es algo que todos —profesores y alumnos— quieran hacer.
Recientemente, Umberto Eco señaló, en entrevista con Eric Fottorino:
En el futuro, la educación tendrá como objetivo aprender el arte del filtro. Ya no hace falta enseñar dónde queda Katmandú o quién fue el primer rey de Francia, porque eso se encuentra en todas partes. En cambio, habría que pedirles a los estudiantes que analicen quince sitios para determinar cuál es para ellos el más confiable. Habría que enseñarles la técnica de la comparación (1).
Provocador, como casi siempre, Eco habla del arte del filtro, pero a la vez invita a pensar la labor de la educación en estos tiempos, en los cuales la escuela ha dejado de ser la proveedora de contenidos, para ser una desarrolladora de competencias. Al respecto, hace pocos posts, Adriana Gewerc Barujel señalaba, en este mismo blog, que:
La escuela no puede ya basar su trabajo en la transmisión de informaciones desde las diferentes disciplinas, a modo de listado para ser repetido, sino profundizar en la manera en que usamos la información para solucionar problemas, para construir conocimiento, para compartirlo, herramientas, para que los sujetos reconstruyan progresivamente sus modos de pensar y vivir su cultura particular (2).
Asumir tales transformaciones implica reconocer la necesidad de cuestionar nuestras propias concepciones sobre la educación, así como nuestras prácticas. Para el caso concreto que nos ocupa en este post, podemos pensar en un desplazamiento del foco de interés que durante mucho tiempo ha estado colocado sobre la información en sí misma, como si fuera algo estático; hacia la comprensión de la información como algo dinámico, centrado en la búsqueda, organización y apropiación de la información para la solución de problemas y/o la construcción de conocimiento.
El problema del copy&paste va más allá del plagio y el problema de la inserción de datos descontextualizados va más allá del descuido o de la ingenuidad; lo verdaderamente grave es que, en la búsqueda de lo fácil, se evita pensar y construir.
(1) Fottorino, E. (2010, octubre 13). Umberto Eco: ‘En el futuro la educación deberá enseñar a comparar sitios web. Revista Ñ. Recuperado el 15 de octubre de 2010, de http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/educacion-debera-ensenar-comparar-Web_0_352764926.html
(2) Gewerc Barujel, A. (2010, octubre 14). No hablemos de las TIC. Hablemos de la escuela, la enseñanza y el aprendizaje. Cultura Digital. Recuperado el 15 de octubre de 2010, dehttp://ubaculturadigital.wordpress.com/2010/10/14/no-hablemos-de-las-tic-hablemos-de-la-escuela-la-ensenanza-y-el-aprendizaje/. Publicado originalmente en la Revista Galega do Ensino Nº 50.
WikiLeaks: la lógica reticular frente al poder
De mi columna en Razón y Palabra.
¿Cómo registrarán los historiadores, en el futuro, el caso WikiLeaks? Mis nietos, si alguna vez los tengo, ¿cómo verán el escándalo producido en 2010, tras la publicación de más de 250,000 documentos diplomáticos de Estados Unidos —gran parte de ellos confidenciales e incluso secretos—, el 28 de noviembre de 2010?
El día que estalló la bomba de WikiLeaks, se habló de dos grandes transformaciones que marcarían nuestra historia: una en el modo de llevar las relaciones diplomáticas; otra en el ejercicio del periodismo. En varios años, WikiLeaks ha revelado información por demás comprometedora, como el video del asesinato de civiles y periodistas en Irak, a manos de soldados estadounidenses[1]. La gotita que derramó el vaso fue el llamado cablegate, se intensificó el cerco tanto contra el sitio web como contra su fundador, el australiano Julian Assange, quien es buscado por la Interpol por supuestos cargos de violación y acoso sexual[2]. El 2 de diciembre el sitio web desapareció de la red, se presume que esto ocurrió tras las presiones ejercidas por el gobierno de Estados Unidos, el principal afectado. Alguien, incluso, señaló en Twitter: “WikiLeaks ha muerto”. Sin embargo, unas horas después, la ausencia de wikileaks.org multiplicaba su presencia en wikileaks.ch, wikileaks.nl, mirrorleaks.org, entre otros.
El caso WikiLeaks vuelve a poner en evidencia que la lógica de Internet no es lineal y simple, sino reticular y dinámica. Recientemente, el caso LimeWire cobró visibilidad, tras ser condenado por violación de derechos de autor; una orden judicial emitida en Estados Unidos llevó al cierre de este servicio P2P[3]. Sin embargo, horas después, un grupo de usuarios crearon una nueva versión llamada LimeWire Pirate Edition, con mejoras significativas[4].
Guardando toda proporción, el caso “Rata y Cursi”, en México, mostró algo parecido: en 2009, un usuario de YouTube subió a la red una parodia de la canción “Quiero que me quieras”, de la película Rudo y cursi[5], que hace acusaciones directas sobre malos manejos hechos por el entonces gobernador de Veracruz, Fidel Herrera. El Instituto Federal Electoral pidió a YouTube que retirara el video de la cuenta donde se publicó originalmente[6], pero en pocas horas, éste había sido replicado en otras muchas cuentas e incluso en otros espacios, fuera de YouTube[7].
Aunque los niveles de relevancia, e incluso de afectación, son distintos, lo que WikiLeaks, LimeWire y Rata y Cursi tienen en común son al menos dos asuntos: la publicación de información que instituciones poderosas —unas más poderosas que otras, obviamente— no desean que sea público y cuya difusión es considerada un delito; y la lógica reticular de Internet, que permite no sólo el trabajo colaborativo, sino también la resistencia mediante la replicación de los espacios censurados.
Entre muchos asuntos, el cablegate permite ver que la lógica de red rebasa las lógicas del poder político, acostumbrado a cerrar no sólo lo ilegal, también lo políticamente incorrecto. Asistimos ahora, en tiempo real, a un episodio de lo que ocurre con una potencia mundial, cuando algo se sale de control.
El activismo radical de Julian Assange —a quien se le ha calificado de profeta de la era de la transparencia involuntaria[8]— y sus colaboradores ha quedado registrado en la memoria. El tiempo nos dirá cuáles y de qué tamaño son las implicaciones de esta filtración de datos.
PostData. La pregunta que plantea Alberto Chimal en Las Historias no tiene desperdicio: “No somos Assange: no llamamos la atención, no hacemos circular información importante, no somos un peligro para nadie. Pero ¿y si no fuera así? ¿Qué pasaría si, a causa de un error, un capricho de alguien con poder o cualquier otra razón, una persona común se viera privada definitivamente de su parte virtual?”[9]
[1] Khatchadourian, R. (2010, junio 7). No secrets. Julian Assange’s mission for total transparency. The New Yorker. Recuperado el 30 de noviembre de 2010, de: http://www.newyorker.com/reporting/2010/06/07/100607fa_fact_khatchadourian?currentPage=all
[2] El Universal (2010, noviembre 30). Interpol va contra fundador de Wikileaks. Recuperado el 1 de diciembre de 2010, de: http://www.eluniversal.com.mx/notas/727071.html
[3] El País (2010, octubre 27). LimeWire cierra por orden judicial. Recuperado el 2 de noviembre de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/LimeWire/cierra/orden/judicial/elpeputec/20101027elpeputec_2/Tes
[4] Notario, E. (2010, noviembre 9). LimeWire vuelve a la vida como LimeWire Pirate Edition. ALT1040. Recuperado el 9 de noviembre de 2010, de: http://alt1040.com/2010/11/limewire-vuelve-a-la-vida-como-limewire-pirate-edition
[5] El video puede ser visto en: http://www.youtube.com/watch?v=dfiPzbyNhhs&feature=player_embedded
[6] El Universal (2009, mayo 14). YouTube, sin fecha para bajar el video de Fidel Herrera. Recuperado el 26 de mayo de 2009, de: http://www.eluniversal.com.mx/notas/597957.html
[7] Trejo Delarbre, R. (2009, mayo 15). Rudos y cursis: el IFE y YouTube. Sociedad y poder. Recuperado el 26 de mayo de 2009, de: http://sociedad.wordpress.com/2009/05/15/rudos-y-cursis-el-ife-y-youtube/
[8] Greenberg, A. (2010, noviembre 29). An interview with WikiLeaks’ Julian Assange. Forbes. Recuperado el 30 de noviembre de 2010, de http://blogs.forbes.com/andygreenberg/2010/11/29/an-interview-with-wikileaks-julian-assange/
[9] Chimal, A. (2010, diciembre 3). A salto de mata. Las Historias. Recuperado el 4 de diciembre de 2010, de: http://www.lashistorias.com.mx/index.php/archivo/a-salto-de-mata/
Otro poquito de Galeano, sobre la Revolución
Fotos: El trono
Ciudad de México, Palacio Nacional, diciembre de 1914.
El campo, alzado en revolución, invade el planeta urbano. El norte y el sur, Pancho Villa y Emiliano Zapata, conquistan la ciudad de México.
Mientras sus soldados, perdidos como ciego en tiroteo, dan vueltas por las calles pidiendo comida y esquivando máquinas jamás vistas, Villa y Zapata entran al palacio de gobierno.
Y Villa le ofrece a Zapata la dorada silla presidencial.
Zapata no la acepta.
—Deberíamos quemarla—dice—. Está embrujada. Cuando un hombre bueno se sienta aquí, se vuelve malo.
Villa se ríe, como si fuera chiste, desparrama sobre la silla su grande humanidad y posa ante la cámara de Agustín Víctor Casasola.
A su lado, Zapata se ve ajeno, ausente, pero mira la cámara como si disparara balas, no flashes, y con los ojos dice:
—Lindo lugar para irse.
Y al rato nomás, el jefe del sur se vuelve al pueblo de Anenecuilco, su cuna, su santuario, para seguir rescatando, desde allá, las tierras robadas.
Villa no demora en imitarlo:
—Este rancho está muy grande para nosotros.
Los que después se sientan en la codiciada silla, la de los dorados oropeles, presiden las matanzas que restablecen el orden.
Zapata y Villa caen, asesinados a traición.
Eduardo Galeano, Espejos.
A propósito de la Revolución
Prohibido ser campesino
Mientras Pancho Villa, eufórico cuatrero, incendiaba el norte de México, Emiliano Zapata, melancólico arriero, encabezaba la revolución del sur.
En todo el país, los campesinos se alzaban en armas:
—La justicia se subió al cielo. Aquí ya no está—decían.
Para bajarla, peleaban.
Qué más remedio.
Al sur, el azúcar reinaba, tras las murallas de sus castillos, y el maíz malvivía en los pedregales. El mercado mundial humillaba al mercadito local, y los usurpadores de la tierra y del agua aconsejaban a sus despojados:
—Siembren en macetas.
Los alzados eran gente de la tierra, no de la guerra, que suspendían la revolución por siembra o por cosecha.
Sentado entre los vecinos que charlaban de gallos y caballos a la sombra de los laureles, Zapata escuchaba mucho y poco decía. Pero este callado logró que la buena nueva de su reforma agraria alborotara las comarcas más lejanas.
Nunca la nación mexicana fue tan cambiada.
Nunca la nación mexicana fue tan castigada por cambiar.
Un millón de muertos. Todos, o casi todos, campesinos, aunque algunos vistieran uniforme militar.
Eduardo Galeano, Espejos.
If movie science was more like real science…
Libertad incompleta: El derecho a la comunicación, las disidencias y las represiones
De mi columna, Coordenadas Móviles, en Razón y Palabra.
Pero no abandonemos las armas, ni siquiera en los momentos más difíciles. La injusticia social debe seguir siendo denunciada y combatida. El mundo no mejorará por sí solo.
Eric Hobsbawm. Años interesantes. Una vida en el siglo XXI.
Una de las bondades que se atribuyen a las TIC es el desplazamiento en el acceso a la expresión pública. La emergencia y la popularización de Internet han significado una ruptura con la lógica masiva y unidireccional de los medios tradicionales de comunicación, asimismo han permitido la incorporación de actores sociales distintos en la esfera pública, sin necesidad de ser legitimados por alguna institución o por los propios medios. En palabras de Manuel Castells:
La información es poder. La comunicación es contrapoder. Y la capacidad de cambiar el flujo de información a partir de la capacidad autónoma de comunicación, reforzada mediante las tecnologías digitales de comunicación, realza sustancialmente la autonomía de la sociedad con respecto a los poderes establecidos. Si esto parece abstracto, pregunten a José María Aznar, quien sabe de qué hablo, acerca de los hechos ocurridos en la reciente historia de España entre los días 13 y 14 de marzo de 2004. Lo cual quiere decir que la reapropiación por parte de la sociedad del fruto de su creatividad cuenta ahora con medios poderosos: Internet, redes globales de comunicación, acceso a información en código abierto, procesos de cooperación múltiple, comunicación móvil, multimodal y ubicua. Y todo ello al servicio de intereses y valores que se debaten, modifican y deciden con autonomía creciente por parte de los actores sociales. Los creadores, los oprimidos, los emprendedores, los que sienten la vida, pueden compartir sus sueños y sus prácticas[1].
Quizás el sueño más grande en torno a la comunicación digital ha sido la contribución al desarrollo de la democracia. Si bien tal relación no se ha producido en automático, se han registrado casos como los de Irán y Honduras, donde las redes han sido fundamentales para la resistencia, para visibilizar a los disidentes que no tendrían oportunidad de manifestarse en los medios tradicionales.
Sin embargo, los ataques a la libertad de expresión, aun en estos tiempos, son muchos y muy graves. El caso de Liu Xiaobo ha colocado en la agenda, la discusión sobre el derecho a la comunicación. Este activista, escritor y ex profesor universitario protestó a favor de la democracia en la plaza de Tiananmen en 1989 y participó en la redacción de la Carta 08, para pedir reformas democráticas, en 2008; además, en distintos momentos ha publicado escritos críticos con el Partido Comunista Chino. En su condición de disidente, ha estado en la cárcel y ha sido vigilado constantemente; en diciembre del año pasado fue condenado a 11 años de cárcel, por “incitar a la subversión del poder del Estado”[2]. Expresar sus ideas le ha llevado a vivir sin libertad en su país —él mismo habla de lo que significa escribir sin libertad[3]— y, a la vez, a ganar el Premio Nobel de la Paz, “por su larga y no violenta lucha por los derechos humanos fundamentales en China”[4].
El gobierno chino consideró la acción como algo obsceno y ha restringido la libertad de la esposa de Liu Xiaobo, a la vez que ha bloqueado las búsquedas en Internet y el envío de mensajes que contengan su nombre[5]. Al respecto, Thorbjørn Jagland, presidente del Comité Noruego del Nobel, señaló:
Si guardamos silencio acerca de China, ¿cuál será el próximo país que reclame su derecho al silencio y a la no interferencia? Este enfoque podría ponernos en camino a quebrantar la Declaración Universal y los principios básicos de los derechos humanos. No debemos y no podemos quedarnos callados. Ningún país tiene derecho a ignorar sus obligaciones internacionales[6].
En este sentido, llama la atención que el premio sea entregado 30 años después de la publicación del Informe MacBride, en el cual se planteó que el derecho a comunicar es un prerrequisito para los otros derechos humanos, entendiendo la comunicación en varios niveles: individual, local, nacional e internacional[7]; lo que busca trascender el derecho a la libertad de expresión, como lo consigna la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 19:
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión[8].
Muchos años han pasado y los atentados contra la libertad no han cesado. Como Liu Xiaobo, otras personas han vivido la represión por haber ejercido su libertad de expresión. Por mencionar algunos, Hossein Derakhshan, un blogger iraní ha sido condenado a 19 años y medio de cárcel. ¿La razón? Ser activista político y periodista[9]. El también iraní Hossein Maleki Ronaghi, fue sentenciado a 15 años, por evitar la censura en línea mediante un software, apoyar blogs en defensa de los derechos humanos e insultar al líder supremo. En total, 27 periodistas y nueve cibernautas iraníes se encuentran en prisión[10]. En Egipto, a Hosni Mubarak se le condenó a cuatro años en prisión por criticar públicamente en su blog, al Islam y al presidente[11]. Mientras tanto, en países como Afganistán[12], China, Cuba y otros, hay restricciones para acceder a Internet[13].
La libertad no estará completa mientras haya Liu Xiaobos encarcelados por manifestar sus opiniones. La libertad de expresión, que en la era de Internet debería darse por hecho, sigue siendo un anhelo.
[1] Castells, M. (2007). “Innovación, libertad y poder en la era de la información”. En De Moraes, D. (coordinador). Sociedad mediatizada. Barcelona: Gedisa Editorial. Pp. 175-182.
[2] Reinoso, J. (2010, octubre 9). Nobel de la Paz a la disidencia china. El País. Recuperado el 10 de octubre de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Nobel/Paz/disidencia/china/elpepiopi/20101009elpepiint_1/Tes
[3] Lobo, R. (2010, octubre 8). Liu Xiaobo, escribir sin libertad. El País. Recuperado el 10 de octubre de 2010, de: http://blogs.elpais.com/aguas-internacionales/2010/10/liu-xiaobo-escribir-sin-libertad.html
[4] Nobel Prize (2010). The Nobel Peace Prize 2010. Liu Xiaobo. Disponible en: http://nobelprize.org/nobel_prizes/peace/laureates/2010/xiaobo.html
[5] Goldshan, S. (2010, octubre 8). China blanks Nobel Peace prize searches. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de: http://citizenlab.org/2010/10/china-blanks-nobel-peace-prize-searches/
[6] Jagland, T. (2010, octubre 22). Why we gave Liu Xiaobo a Nobel? The New York Times. Recuperado el 23 de octubre de 2010, de http://www.nytimes.com/2010/10/23/opinion/23Jagland.html?_r=1
[7] MacBride, S. (1980). Un solo mundo, voces múltiples. Comunicación e información en nuestro tiempo. México: Fondo de Cultura Económica.
[8] Asamblea General de las Naciones Unidas (1948). Declaración Universal de los Derechos Humanos. Disponible en: http://www.un.org/es/documents/udhr/index.shtml
[9] Goldshan, S. (2010, septiembre 28). Longest-ever sentence for Iranian blogger – 19 and a half years. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/09/longest-ever-sentence-for-iranian-blogger-%E2%80%93-19-and-a-half-years/
[10] Goldshan, S. (2010, octubre 15). Persecution of bloggers continues, now with harsher sentences. Citizen Lab. Recuperado el 16 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/10/persecution-of-bloggers-continues-now-with-harsher-sentences/
[11] El País (2009, diciembre 22). Egipto ratifica la condena de cuatro años de cárcel para un ‘blogger’. Recuperado el 23 de marzo de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/Egipto/ratifica/condena/anos/carcel/blogger/elpeputec/20091222elpeputec_10/Tes
[12] Goldshan, S. (2010, octubre 6). Using new Internet filters, Afghanistan blocks news site. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/10/using-new-internet-filters-afghanistan-blocks-news-site/
[13] Jan, C. (2010, marzo 11). Control 2.0: la guerra por la libertad en Internet. El País. Recuperado el 23 de marzo de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Control/guerra/libertad/Internet/elpepusoc/20100311elpepusoc_13/Tes


