Este semestre tuve la fortuna de vivir un maratón académico increíble, que me ha dejado grandes experiencias en muchos sentidos. Todo fue tan rápido, que apenas comienzo a poner en orden mis ideas para contarlo. El maratón comenzó el 30 de septiembre, con la visita del padre Alejandro Solalinde a las Jornadas de los Derechos Universitarios en la UAA. Por las mismas fechas, participé en la Cátedra Jorge Alonso, en el CIESAS Occidente, que tuvo como invitado a Boaventura de Sousa. En octubre fui con una amiga a la Cátedra Alain Touraine, en la Universidad Iberoamericana Puebla; ahí ambas nos sorprendimos con la presencia de académicos y activistas y con Alain Touraine himself. También en octubre, me colé a un encuentro académico que marcó la constitución de la Red Latinoamericana de Posgrados en Estudios Culturales, en la UAA, en el cual se hizo un homenaje a Gilberto Giménez. Días después, viajé a Denver, para participar en IR 14.0, el encuentro anual de la Association of Internet Researchers, cuyo tema central este año fue resistencia y apropiación. Para finalizar el mes de octubre, regresé para estar en el congreso del 30 aniversario de las carreras de Comunicación, en la UAA. Se trató de seis semanas muy intensas, llenas de pistas, preguntas y, sobre todo, de una especie de renovación del entusiasmo por la comunicación y las ciencias sociales, así como de esperanza en la búsqueda de un mundo mejor. De esto tratarán los posts de los próximos días.
comunicación
Castells y el poder
Para completar la triada, he aquí una conferencia de Manuel Castells, a propósito del poder.
Nueva edición de Virtualis: Tecnología, internet y vida social
Ya está en línea el número 6 de Virtualis, la revista del Centro de Estudios sobre Internet y Sociedad, del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México. La edición aborda la relación entre tecnología, internet y vida social, en términos de retos teóricos y metodológicos para su abordaje. Las coordinadoras de este número fueron María Elena Meneses y Paola Ricaurte. Entre los artículos publicados, hay uno mío: «Desafíos en el estudio de la comunicación en internet«.
De raíces biográficas y esas maravillas…
Llegué a «Public space and political public sphere – the biographical roots of two motifs in my thought», de Jürgen Habermas, para ver qué planteaba sobre el espacio público. Encontré lo que buscaba y otro poco. Quienes suelen leer este blog (¿alguien aún lo hace tras mis prolongados abandonos?) saben que hace algún tiempo me pregunto por qué uno investiga lo que investiga. «Any such obsession has biographical roots», dice Habermas y explica las raíces biográficas de sus intereses. El texto es interesantísimo, sobra decirlo.
Sobre el campo académico de la comunicación
He aquí la conversación entre Raúl Fuentes Navarro (México) y Miquel de Moragas Spà (España), acerca del campo académico de la comunicación. No tiene desperdicio.
Libertad vulnerada: Usuarios de redes sociales, gobiernos y crimen organizado en México
De mi columna Coordenadas Móviles en Razón y Palabra.
El gran sueño en torno a Internet ha sido, durante muchos años, la contribución al desarrollo de la democracia, principalmente por medio de la posibilidad de comunicarse libremente. Sin embargo, durante años hemos conocido una serie de casos de ataques a la libertad de expresión, en distintos lugares del mundo, donde no conviene a los regímenes totalitarios que los ciudadanos ejerzan su derecho a la comunicación.
En México, el escenario en torno a la libertad de expresión se ha enturbiado considerablemente: a de los cada vez más frecuentes asesinatos de periodistas, se suman los ataques contra civiles, usuarios activos de Internet, de los cuales hemos conocido algunos en el mes más reciente. La particularidad ahora es que tales ataques provienen de dos lados: el crimen organizado y el gobierno.
Una de las noticias del 15 de septiembre fue escalofriante: Se encontraron los cuerpos descuartizados de un hombre y una mujer en Nuevo Laredo, presuntamente victimados por Zetas, en represalia por difundir noticias sobre la situación de violencia del norte del país, mediante Facebook, Twitter y los blogs Al rojo vivo y Blog del narco[1]. Unos días después, en la misma ciudad, se encontró el cuerpo de una mujer, también mutilada y decapitada, por iguales razones[2].
Otra noticia impactante vino de Veracruz, donde dos tuiteros, Gilberto Martínez y María de Jesús Bravo, fueron acusados de terrorismo, el 30 de agosto. La versión oficial señaló que ellos dispersaron el rumor de un ataque en la ciudad, a pesar de que había información que indica que el pánico en las calles empezó antes que los tuits[3]. Aunque estos ciudadanos fueron liberados el 21 de septiembre, se tipificó un nuevo delito: perturbación del orden público, en el Código Penal de Veracruz; la intención es sancionar con cárcel a quienes difundan rumores que, desde la perspectiva del gobierno, alteren el orden público[4].
Éste momento de libertad vulnerada es clave para recordar el Informe MacBride y su planteamiento del derecho a comunicar como prerrequisito para los otros derechos humanos. ¿Qué posibilidades tienen los ciudadanos para hacer frente a las amenazas que, contra la libertad de expresión, se producen desde el crimen organizado y desde el gobierno? ¿Replegarse a lo privado? ¿Arriesgar por seguir construyendo lo público? ¿Pensar en maneras creativas de seguir denunciando lo que todos sabemos que ocurre, aunque para muchos convenga hacer un voto de silencio?
[1] Arana, A. “Murders a warning to Mexican social media users”. Uncut. Consultado el 16 de septiembre de 2011 en: http://uncut.indexoncensorship.org/2011/09/murders-a-warning-to-mexican-social-media-users/
[2] Sin Embargo. “Decapitan a bloguera en Nuevo Laredo por informar sobre narco”. Consultado el 28 de septiembre de 2011 en: http://www.sinembargo.mx/24-09-2011/45407
[3] La Plaza. “Veracruz panic started before ‘terrorist’ tweets, reports say”. Consultado el 12 de septiembre de 2011 en: http://latimesblogs.latimes.com/laplaza/2011/09/twitter-mexico-veracruz-details-confusion-rumor-precedents.html?dlvrit=99665
Imagen de Veracruz. “Inocente, tuitero detenido”. Consultado el 12 de septiembre de 2011 en: http://www.imagendeveracruz.com.mx/vernota.php?id=99663
[4] BBC Mundo. “Liberan a tuiteros encarcelados en México”. Consultado el 21 de septiembre de 2011 en: http://www.bbc.co.uk/mundo/ultimas_noticias/2011/09/110921_ultnot_mexico_liberan_tuiteros_veracruz_jrg.shtml
BBC Mundo. “Cruzada oficial contra tuiteros en México”. Consultado el 7 de septiembre de 2011 en: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/09/110905_twitter_terrorismo_veracruz_an.shtml
El activismo en la era de Internet: algunos matices necesarios
De mi columna, Coordenadas Móviles, en Razón y Palabra.
Sin Internet, correo, blogs y esas cosas, el activismo era distinto, no tenía alcance global. Lo anterior es señalado por un activista, en Los días de la tierra, de Robert Stone. En este documental —que, confieso, no me fascinó— se presenta una serie de experiencias de los activistas estadounidenses que, desde el movimiento ecologista, iniciaron la celebración del Día de la Tierra, para concientizar a la sociedad sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente. Una de las reflexiones secundarias que se plantean se centra en las labores de difusión del movimiento. En aquel tiempo, a finales de los 60 y principios de los 70, sus estrategias de comunicación se reducían a los medios impresos; de modo que el alcance de sus mensajes era limitado. Hoy, a pesar de la represión en muchos países, Internet se ha vuelto una herramienta fundamental para el activismo. Esto, aunque sea un hecho, no debe “darse por hecho”, por al menos dos razones: la vinculación entre lo local y lo global y la posible ilusión de la participación.
Diversos autores, como Manuel Castells y Jordi Borja[1], han planteado que en nuestros tiempos, con las tecnologías de información y comunicación, se vinculan lo global y lo local en varios sentidos: la red permite interactuar a distancia y elimina —o al menos modifica— las necesidades de desplazarse físicamente, en consecuencia, esto permite a las personas formar parte de comunidades globales. En la década de los 90, fue una preocupación para muchos pensar que las posibilidades de integración global irían en detrimento de las identidades locales. Yo me inclino por pensar en las particularidades locales que permiten identificarse o no con causas globales. ¿Se identifican determinados problemáticas como algo que nos atañe a todos? ¿Se toman acciones en consecuencia? ¿Se vincula el activismo en la red con el activismo en la calle? ¿Se considera que la participación local puede contribuir efectivamente con determinadas causas?
Las revoluciones árabes, por sus evidentes usos de las redes de comunicación digital, han permitido colocar los reflectores sobre los sitios de redes sociales, concretamente sobre Facebook y Twitter. Para muchos, la tecnología es determinante en tales revoluciones. La proliferación de “causas” en Facebook y de hashtags usados para el activismo en Twitter son acciones interesantes; sin embargo, es complicado identificar las posiciones del péndulo, es decir, ¿quiénes, entre los que dan clic o retuitean, están realmente comprometidos con la causa que apoyan?, ¿quiénes lo hacen por construir una imagen —visible, sobra decirlo— de alguien que está presente “en los mejores eventos”?, ¿quiénes, además del clic, están involucrados con otras actividades en pro de la causa, en cualquier lado de la pantalla? En ese sentido, se hace necesario preguntarnos por los factores que motivan a los ciudadanos a integrar la lucha en la red con la lucha en la calle y en qué medida contribuye el activismo en la red al logro de los objetivos de los movimientos. Recientemente, Micah White[2] ha cuestionado el clicktivism, por considerar que reducir el activismo a la red puede ser perjudicial para los movimientos sociales y políticos, puesto que, a veces, se pierde la esencia de la lucha, entre el entusiasmo por las cantidades de clics, firmas, participantes y apoyos obtenidos. Esto no es algo exclusivo de la red, en las marchas realizadas de manera presencial, también podríamos encontrar distintos niveles de compromiso y cuestionar si la esencia del movimiento se conserva en todos. De cualquier modo, es pertinente considerar los planteamientos de White, para analizar el papel de la tecnología en el activismo.
Sin duda, el activismo en la era de Internet es radicalmente diferente, por el alcance global de las redes; los sucesos recientes en Medio Oriente, Europa y el norte de África, nos han permitido observar el poder de la comunicación. No obstante, pensar que la sola presencia de la tecnología nos hará democráticos, resulta quizás ingenuo. Los factores que inciden sobre la participación de la sociedad en diferentes causas, son cada vez más complejos.
[1] Borja, Jordi y Manuel Castells. Local y global. La gestión de las ciudades en la era de la información. Taurus. Madrid, 1998.
[2] White, Micah. “Clicktivism is ruining lefting activism”. The Guardian. Consultado el 30 de Julio de 2011, en http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2010/aug/12/clicktivism-ruining-leftist-activism.
Notas para pensar la violencia: Rossana Reguillo y Germán Rey en el Encuentro AMIC
Hace poco menos de un mes, se realizó en Pachuca el XXIII Encuentro Nacional de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación, que este año se dedicó a la relación entre violencia, comunicación y vida cotidiana. Tres conferencias, tres paneles y diversas ponencias repartidas en los grupos de investigación, fueron dedicados justamente a pensar la violencia desde la comunicación; pero quiero centrarme en algunas notas de las dos conferencias clave, a mi parecer, en el encuentro: la de Rossana Reguillo y la de Germán Rey.
Rossana Reguillo, con la pasión que la caracteriza, señaló que hay un colapso en las formas interpretativas de la realidad y que no hay suficiente material para pensar las violencias, éstas, dijo, no se inauguraron con el crimen organizado, sino que son una dimensión constitutiva de lo social: la violencia estructural se manifiesta en la exclusión; la violencia histórica se concentra en la anomalía; la violencia disciplinante envía mensajes mediante ciertas categorías identitarias, como los jóvenes y las mujeres (y esto conlleva estrategias de desidentificación); la violencia difusa es la que disloca nuestra vida cotidiana, no sabemos de dónde viene (¿del narco?, ¿de la policía?, ¿de los militares?), puesto que hay un borramiento entre lo legal y lo ilegal. Justamente, la violencia difusa lleva al repliegue a lo privado y al vaciamiento de lo público.
Para pensar la violencia, Reguillo empleó la metáfora de la «sensación térmica» (que antes ya había explicado en su blog), es decir, el encuentro del cuerpo con las condiciones climáticas, para entender cómo es nuestro encuentro con la violencia.
Germán Rey, investigador colombiano, también habló de diversos aspectos de la violencia, en relación con la cultura y la comunicación. Hay elementos comunicativos de la violencia, como la carga simbólica, la tensión visibilidad-invisibilidad, el impacto en la creación de imaginarios sobre la violencia, así como sus narrativas y representaciones, e incluso la estética mafiosa y las contrasimulaciones en la estética urbana. Llamó mi atención que Germán Rey hablara de sí mismo como de un colombiano curado de espanto se espanta ante los rituales de muerte del narco en México.
Sin embargo, frente a la violencia, señaló, la comunicación tiene algo que decir y debe evitar el silenciamiento. De manera concreta, la investigación de comunicación puede aportar a la comprensión de la representación mediática de la violencia, el papel de los medios en el establecimiento de la agenda pública, la construcción social del miedo, la percepción de la violencia y el carácter simbólico de la misma. Para finalizar, dijo que el mundo se le escapó al periodismo, es necesario reinventarnos el mundo.
Nuevo número de Comunicación y Sociedad
El número 15 de la revista Comunicación y Sociedad (enero-junio 2011), ya está disponible en línea. En él se ha publicado el artículo «El estudio de las prácticas políticas de los jóvenes en Internet», que escribimos Rebeca Padilla de la Torre y yo. El número completo es más que interesante.
ARTÍCULOS
Los límites cambiantes de la vida pública y la privada
John B. ThompsonComunicación pública, transición política y periodismo en México: el caso de Aguascalientes
Salvador de LeónLa amplificación social del riesgo: evidencias del accidente en la mina Pasta de Conchos
Nina Yolanda Tejeda García / Lorena Pérez-FlorianolEl estudio de las prácticas políticas de los jóvenes en Internet
María Rebeca Padilla de la Torre / Dorismilda Flores Márquez¿Ni indígena ni comunitaria? La radio indigenista en tiempos neoindigenistas
Antoni Castells i TalensAgentes del sector cinematográfico y la diversidad cultural en Colombia
Liliana Castañeda López
MATERIALES PARA EL ESTUDIO DE LOS MEDIOS
La telerrealidad en las televisiones españolas (1990-1994)
Javier Mateos-Pérez
RESEÑAS
Identidade, diversidade: práticas culturais em pesquisa
Darwin Franco MiguesLa mirada televisiva. Ficción y representación histórica en España
Adrien Charlois AllendeMerchants of culture. The publishing business in the Twenty First Century
Gabriela Gómez RodríguezCommunication Power
Gabriel Alberto Moreno Esparza
Libertad incompleta: El derecho a la comunicación, las disidencias y las represiones
De mi columna, Coordenadas Móviles, en Razón y Palabra.
Pero no abandonemos las armas, ni siquiera en los momentos más difíciles. La injusticia social debe seguir siendo denunciada y combatida. El mundo no mejorará por sí solo.
Eric Hobsbawm. Años interesantes. Una vida en el siglo XXI.
Una de las bondades que se atribuyen a las TIC es el desplazamiento en el acceso a la expresión pública. La emergencia y la popularización de Internet han significado una ruptura con la lógica masiva y unidireccional de los medios tradicionales de comunicación, asimismo han permitido la incorporación de actores sociales distintos en la esfera pública, sin necesidad de ser legitimados por alguna institución o por los propios medios. En palabras de Manuel Castells:
La información es poder. La comunicación es contrapoder. Y la capacidad de cambiar el flujo de información a partir de la capacidad autónoma de comunicación, reforzada mediante las tecnologías digitales de comunicación, realza sustancialmente la autonomía de la sociedad con respecto a los poderes establecidos. Si esto parece abstracto, pregunten a José María Aznar, quien sabe de qué hablo, acerca de los hechos ocurridos en la reciente historia de España entre los días 13 y 14 de marzo de 2004. Lo cual quiere decir que la reapropiación por parte de la sociedad del fruto de su creatividad cuenta ahora con medios poderosos: Internet, redes globales de comunicación, acceso a información en código abierto, procesos de cooperación múltiple, comunicación móvil, multimodal y ubicua. Y todo ello al servicio de intereses y valores que se debaten, modifican y deciden con autonomía creciente por parte de los actores sociales. Los creadores, los oprimidos, los emprendedores, los que sienten la vida, pueden compartir sus sueños y sus prácticas[1].
Quizás el sueño más grande en torno a la comunicación digital ha sido la contribución al desarrollo de la democracia. Si bien tal relación no se ha producido en automático, se han registrado casos como los de Irán y Honduras, donde las redes han sido fundamentales para la resistencia, para visibilizar a los disidentes que no tendrían oportunidad de manifestarse en los medios tradicionales.
Sin embargo, los ataques a la libertad de expresión, aun en estos tiempos, son muchos y muy graves. El caso de Liu Xiaobo ha colocado en la agenda, la discusión sobre el derecho a la comunicación. Este activista, escritor y ex profesor universitario protestó a favor de la democracia en la plaza de Tiananmen en 1989 y participó en la redacción de la Carta 08, para pedir reformas democráticas, en 2008; además, en distintos momentos ha publicado escritos críticos con el Partido Comunista Chino. En su condición de disidente, ha estado en la cárcel y ha sido vigilado constantemente; en diciembre del año pasado fue condenado a 11 años de cárcel, por “incitar a la subversión del poder del Estado”[2]. Expresar sus ideas le ha llevado a vivir sin libertad en su país —él mismo habla de lo que significa escribir sin libertad[3]— y, a la vez, a ganar el Premio Nobel de la Paz, “por su larga y no violenta lucha por los derechos humanos fundamentales en China”[4].
El gobierno chino consideró la acción como algo obsceno y ha restringido la libertad de la esposa de Liu Xiaobo, a la vez que ha bloqueado las búsquedas en Internet y el envío de mensajes que contengan su nombre[5]. Al respecto, Thorbjørn Jagland, presidente del Comité Noruego del Nobel, señaló:
Si guardamos silencio acerca de China, ¿cuál será el próximo país que reclame su derecho al silencio y a la no interferencia? Este enfoque podría ponernos en camino a quebrantar la Declaración Universal y los principios básicos de los derechos humanos. No debemos y no podemos quedarnos callados. Ningún país tiene derecho a ignorar sus obligaciones internacionales[6].
En este sentido, llama la atención que el premio sea entregado 30 años después de la publicación del Informe MacBride, en el cual se planteó que el derecho a comunicar es un prerrequisito para los otros derechos humanos, entendiendo la comunicación en varios niveles: individual, local, nacional e internacional[7]; lo que busca trascender el derecho a la libertad de expresión, como lo consigna la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 19:
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión[8].
Muchos años han pasado y los atentados contra la libertad no han cesado. Como Liu Xiaobo, otras personas han vivido la represión por haber ejercido su libertad de expresión. Por mencionar algunos, Hossein Derakhshan, un blogger iraní ha sido condenado a 19 años y medio de cárcel. ¿La razón? Ser activista político y periodista[9]. El también iraní Hossein Maleki Ronaghi, fue sentenciado a 15 años, por evitar la censura en línea mediante un software, apoyar blogs en defensa de los derechos humanos e insultar al líder supremo. En total, 27 periodistas y nueve cibernautas iraníes se encuentran en prisión[10]. En Egipto, a Hosni Mubarak se le condenó a cuatro años en prisión por criticar públicamente en su blog, al Islam y al presidente[11]. Mientras tanto, en países como Afganistán[12], China, Cuba y otros, hay restricciones para acceder a Internet[13].
La libertad no estará completa mientras haya Liu Xiaobos encarcelados por manifestar sus opiniones. La libertad de expresión, que en la era de Internet debería darse por hecho, sigue siendo un anhelo.
[1] Castells, M. (2007). “Innovación, libertad y poder en la era de la información”. En De Moraes, D. (coordinador). Sociedad mediatizada. Barcelona: Gedisa Editorial. Pp. 175-182.
[2] Reinoso, J. (2010, octubre 9). Nobel de la Paz a la disidencia china. El País. Recuperado el 10 de octubre de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Nobel/Paz/disidencia/china/elpepiopi/20101009elpepiint_1/Tes
[3] Lobo, R. (2010, octubre 8). Liu Xiaobo, escribir sin libertad. El País. Recuperado el 10 de octubre de 2010, de: http://blogs.elpais.com/aguas-internacionales/2010/10/liu-xiaobo-escribir-sin-libertad.html
[4] Nobel Prize (2010). The Nobel Peace Prize 2010. Liu Xiaobo. Disponible en: http://nobelprize.org/nobel_prizes/peace/laureates/2010/xiaobo.html
[5] Goldshan, S. (2010, octubre 8). China blanks Nobel Peace prize searches. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de: http://citizenlab.org/2010/10/china-blanks-nobel-peace-prize-searches/
[6] Jagland, T. (2010, octubre 22). Why we gave Liu Xiaobo a Nobel? The New York Times. Recuperado el 23 de octubre de 2010, de http://www.nytimes.com/2010/10/23/opinion/23Jagland.html?_r=1
[7] MacBride, S. (1980). Un solo mundo, voces múltiples. Comunicación e información en nuestro tiempo. México: Fondo de Cultura Económica.
[8] Asamblea General de las Naciones Unidas (1948). Declaración Universal de los Derechos Humanos. Disponible en: http://www.un.org/es/documents/udhr/index.shtml
[9] Goldshan, S. (2010, septiembre 28). Longest-ever sentence for Iranian blogger – 19 and a half years. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/09/longest-ever-sentence-for-iranian-blogger-%E2%80%93-19-and-a-half-years/
[10] Goldshan, S. (2010, octubre 15). Persecution of bloggers continues, now with harsher sentences. Citizen Lab. Recuperado el 16 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/10/persecution-of-bloggers-continues-now-with-harsher-sentences/
[11] El País (2009, diciembre 22). Egipto ratifica la condena de cuatro años de cárcel para un ‘blogger’. Recuperado el 23 de marzo de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/Egipto/ratifica/condena/anos/carcel/blogger/elpeputec/20091222elpeputec_10/Tes
[12] Goldshan, S. (2010, octubre 6). Using new Internet filters, Afghanistan blocks news site. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/10/using-new-internet-filters-afghanistan-blocks-news-site/
[13] Jan, C. (2010, marzo 11). Control 2.0: la guerra por la libertad en Internet. El País. Recuperado el 23 de marzo de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Control/guerra/libertad/Internet/elpepusoc/20100311elpepusoc_13/Tes

