Participar en congresos académicos sirve para muchas cosas. En octubre pasado (a.k.a. el mes del maratón académico) me colé al primer encuentro de la Red Latinoamericana de Posgrados en Estudios Culturales, en la UAA. Más allá de volver a escuchar en vivo a Gilberto Giménez (ésta fue la segunda vez, la primera fue en el ITESO hace seis años), el gran descubrimiento para mí fue Eduardo Restrepo, un antropólogo colombiano que habló de Stuart Hall y su vínculo con los estudios culturales latinoamericanos. El relato que hizo Restrepo de Hall hizo que me dieran unas ganas locas de leerlo. Sucede que los itesianos estamos más cercanos a los estudios culturales de Raymond Williams que a los de Stuart Hall. Precisamente por eso, la recomendación que hizo Restrepo, de leer Sin garantías, de Hall, me ha resultado tan significativa.
estudios culturales
Maratón académico
Este semestre tuve la fortuna de vivir un maratón académico increíble, que me ha dejado grandes experiencias en muchos sentidos. Todo fue tan rápido, que apenas comienzo a poner en orden mis ideas para contarlo. El maratón comenzó el 30 de septiembre, con la visita del padre Alejandro Solalinde a las Jornadas de los Derechos Universitarios en la UAA. Por las mismas fechas, participé en la Cátedra Jorge Alonso, en el CIESAS Occidente, que tuvo como invitado a Boaventura de Sousa. En octubre fui con una amiga a la Cátedra Alain Touraine, en la Universidad Iberoamericana Puebla; ahí ambas nos sorprendimos con la presencia de académicos y activistas y con Alain Touraine himself. También en octubre, me colé a un encuentro académico que marcó la constitución de la Red Latinoamericana de Posgrados en Estudios Culturales, en la UAA, en el cual se hizo un homenaje a Gilberto Giménez. Días después, viajé a Denver, para participar en IR 14.0, el encuentro anual de la Association of Internet Researchers, cuyo tema central este año fue resistencia y apropiación. Para finalizar el mes de octubre, regresé para estar en el congreso del 30 aniversario de las carreras de Comunicación, en la UAA. Se trató de seis semanas muy intensas, llenas de pistas, preguntas y, sobre todo, de una especie de renovación del entusiasmo por la comunicación y las ciencias sociales, así como de esperanza en la búsqueda de un mundo mejor. De esto tratarán los posts de los próximos días.