Los estudios de internet en México y Latinoamérica / homenaje a María Elena Meneses

En días pasados se publicó el número 19 de Virtualis Revista de Cultura Digital, en el cual coordiné el dossier sobre el estado de los estudios de internet en México y Latinoamérica, que sirvió también como homenaje para nuestra querida María Elena Meneses, a poco más de un año de su fallecimiento. Entre los textos hay abordajes sobre elementos teórico-metodológicos, resultados de estudios empíricos y una entrevista con María Elena. Desde este lado de la pantalla, agradezco a las y los autores, dictaminadores y a los editores de la publicación, Salvador Leetoy y Diego Zavala Scherer. Ha sido una muy buena experiencia trabajar con todo este equipo.

 

Presentación. El estado de los estudios de internet en México y Latinoamérica / Homenaje a María Elena Meneses

Dorismilda Flores-Márquez

 

La apropiación de tecnologías en América Latina: una genealogía conceptual

Luis Ricardo Sandoval

 

Para una traducción de los métodos digitales a los estudios latinoamericanos de la comunicación

Gabriela Sued

 

Reinsurgencia de la etnografía en la era del Big Data: apuntes desde el sur global

Isaac de Jesús Palazuelos Rojo, Alejandro Antonio Corvera Sánchez

 

Propuesta de semantización territorial de Facebook para el estudio de la sociabilidad en línea

Claudia Benassini Félix

 

El colapso de la mediocracia: prensa digital, pluralismo y enmarcado colectivo

César Augusto Rodríguez Cano

 

Colectivos, redes sociales y jóvenes activistas, dinámicas comunicativas. El caso de Nezahualcóyotl Combativo

Luz María Garay Cruz

 

#AmorEsAmor como constructor de redes digitales en el movimiento LGBT en Méxito

Raúl Anthony Olmedo Neri

 

Publicidad digital: ¿Campo de estudio de la comunicación? Entrevista a María Elena Meneses

María de la Luz Fernández Barros

 

IR 14.0, el rigor y el dinamismo

En el maratón académico de octubre de 2013, una de las escalas que tuve fue en Denver, en IR 14.0, la conferencia anual de la Association of Internet Researchers (AoIR). He de decir que ha sido una de las mejores experiencias académicas de mi vida. Todo empezó varios meses antes, cuando envié mi propuesta de ponencia y esperé pacientemente el dictamen; lo que recibí no fue sólo una carta de aceptación o de rechazo, como habitualmente se hace en los congresos, sino que incluía el resultado del dictamen doble ciego, con comentarios muy interesantes y recomendaciones específicas para mejorar la ponencia. Eso es una maravilla, porque deja ver un esfuerzo por mantener altos estándares académicos y, a la vez, por entrar en una especie de diálogo constructivo. Otro de los aspectos sobresalientes es que no existen grupos temáticos permanentes, sino que la participación de los ponentes se programa junto con aquellos que trabajen en líneas de investigación similares, una vez que fueron aceptadas las ponencias. Los grupos temáticos permanentes que hay en otros congresos (como el de la IAMCR, la ALAIC o la AMIC) tienen la ventaja de que es posible construir redes y de establecer un diálogo continuo a través de los años. Sin embargo, el esquema que parte de los trabajos y no de los grupos (que también es empleado por FLACSO) es interesante, porque permite un mayor dinamismo y de tener contacto con una mayor diversidad de investigadores y propuestas. También permite mantener cierta horizontalidad, puesto que, al no haber grupos permanentes, tampoco hay coordinaciones permanentes; por el contrario, todo el mundo puede ser chair. Quizá lo más novedoso y desafiante para mí fue acercarme a formatos más dinámicos, como el fishbowl y las ignite sessions. El fishbowl permite discutir asuntos en una lógica participativa, donde el peso no está en el panel de expertos, sino en la interacción y las aportaciones que otros de los presentes puedan hacer. Las ignite sessions son exposiciones muy rápidas, orientadas a detonar el interés por algún asunto. Estas últimas tuvieron críticas importantes: no promueven la participación y no son una alternativa fácil para aquellos cuyo primer idioma es diferente al inglés (al ser un encuentro académico mayoritariamente anglosajón, sólo hay un idioma oficial: el inglés). Como sea, estos formatos hablan de una comunidad académica menos rígida, más viva, más abierta a experimentar.

Maratón académico

Este semestre tuve la fortuna de vivir un maratón académico increíble, que me ha dejado grandes experiencias en muchos sentidos. Todo fue tan rápido, que apenas comienzo a poner en orden mis ideas para contarlo. El maratón comenzó el 30 de septiembre, con la visita del padre Alejandro Solalinde a las Jornadas de los Derechos Universitarios en la UAA. Por las mismas fechas, participé en la Cátedra Jorge Alonso, en el CIESAS Occidente, que tuvo como invitado a Boaventura de Sousa. En octubre fui con una amiga a la Cátedra Alain Touraine, en la Universidad Iberoamericana Puebla; ahí ambas nos sorprendimos con la presencia de académicos y activistas y con Alain Touraine himself. También en octubre, me colé a un encuentro académico que marcó la constitución de la Red Latinoamericana de Posgrados en Estudios Culturales, en la UAA, en el cual se hizo un homenaje a Gilberto Giménez. Días después, viajé a Denver, para participar en IR 14.0, el encuentro anual de la Association of Internet Researchers, cuyo tema central este año fue resistencia y apropiación. Para finalizar el mes de octubre, regresé para estar en el congreso del 30 aniversario de las carreras de Comunicación, en la UAA. Se trató de seis semanas muy intensas, llenas de pistas, preguntas y, sobre todo, de una especie de renovación del entusiasmo por la comunicación y las ciencias sociales, así como de esperanza en la búsqueda de un mundo mejor. De esto tratarán los posts de los próximos días.