¿quién hablará de nosotros cuando hayamos muerto?

Hace no muchos días Luda me  envió un mensaje, me avisaba que Hf, de One cat just leads to another había muerto. «Es como si lo hubiera sabido», me dijo, «mira el último post«. Me asomé y leí clarito: «A veces la vida es muy clara sobre las cosas que no son para nosotros. Entonces hay que agradecer la advertencia, cambiar el rumbo y ser felices»; seguido de dos «hasta siempre» como respuesta de sus seguidores.

Así ocurrió tiempo atrás con Alejandro Aura, que murió en 2008. La despedida dice: «Alejandro se fue y en este blog que le hizo seguir adelante cada día nos dejó sus palabras para siempre». Desde entonces hasta hoy, sus lectores siguen dejando mensajes en esa entrada.

También pasó con las abuelitas blogueras, Olive, de Australia – She’s gone fue el post que anunció su muerte; su blog sigue, aunque no necesariamente para recordarla – y Amalia, de España – el último post, escrito por su nieto, sigue registrando comentarios -.

Más allá de lo que para ellos significaran sus blogs, ahora estos siguen hablando de alguien que estuvo ahí, se erigen como vestigios de sus vidas y se convierten, en varios casos, en el lugar donde algunos llegan a recordarlos en sus aniversarios, cual si se fuera a un sepulcro a dejar flores.

toda una vida en blog… ahora se fue Amalia

A sus 97, murió María Amelia López Soliño, la blogger más grande del mundo, que inició su blog cuando cumplió 95 años. Precisamente «A mis 95 años» era el título de su blog y en él escribió muchas de sus memorias de su juventud como opositora al régimen de Franco. Con el blogging, María Amelia, la abuelita bloguera, se volvió un personaje importante en su natal España y en el resto del mundo. En distintas entrevistas, ella declaró que Internet, de algún modo, le había regresado la vida, ya que la posibilidad de expresarse y de hacer amigos a través de su blog la había hecho feliz. En el último post de su blog, de hecho, su nieto escribe a nombre de la familia: «os queremos agradecer a todos vosotros estos 880 días de blog que la hicieron muy feliz, estas muestras de cariño y este apoyo fundamental para que disfrutase como nunca de sus últimos años».

Si bien llama la atención el caso de María Amelia, junto al de Olive (otra blogger mayor que murió el año pasado), porque se salen por completo del rango de edad más frecuente entre los bloggers (20 a 35 años), los sentidos que se aprecian en lo que ellas llegaron a expresar en sus blogs y en entrevistas, así como en lo que sus propios familiares comentan, son los mismos sentidos que tienen los blogs para el común de los bloggers, independientemente de la edad: sentidos de creación, reflexividad, reafirmación de la identidad, soporte emocional, identificación, reconocimiento, vínculo con los otros, proximidad, libertad, toma de la palabra pública, trascendencia y más.

la vida en blog: sentidos del blogging autobiográfico

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Regresado he, con la novedad de que el jueves 16 de abril defendí la tesis de maestría «La vida en blog: Sentidos del blogging autobiográfico». Acá el resumen:
Esta investigación coloca en el foco de análisis la pregunta por los sentidos que los sujetos atribuyen al blogging autobiográfico en tanto práctica comunicativa. Tal pregunta se sitúa en el cruce entre el problema de las redes sociales mediadas y el problema de lo autobiográfico.

Teórica y metodológicamente, el estudio parte de una perspectiva sociocultural de la comunicación, en la que el foco del análisis está en los sujetos sociales y los procesos de producción de sentido, en la búsqueda de comprender los usos y el sentido atribuido al blogging, como práctica emergente de comunicación mediada. Se trató, así, de un acercamiento cualitativo, basado en etnografía virtual e incluyó observación en línea y entrevistas con 12 bloggers, además del análisis de discurso de más de 100 relatos autobiográficos publicados en blogs.

Como resultado, se observa que los bloggers atribuyen a su práctica una multiplicidad de sentidos, entre los que sobresalen los de reflexividad en tanto pensar lo vivido, de trascendencia en tanto dejar rastro de sí y de vínculo con los otros, en cuanto que en la blogósfera construyen y mantienen relaciones a partir de afinidades, independientemente del territorio físico, dando lugar a otras coordenadas de operación.

Se puede concluir:
· Que las autobiografías en blog se sostienen en una época de fuerte subjetividad, donde se valora la experiencia frente a los saberes expertos y, además, las fronteras entre lo público y lo privado se encuentran cada vez más diluidas.
· Que las redes construidas por los bloggers con frecuencia trascienden la blogósfera y se extienden a otros sitios de redes sociales, tales como Facebook y Twitter, donde las conexiones y relaciones siguen básicamente las mismas lógicas que en los blogs, además de que con frecuencia distintos tipos de redes se superponen para dar lugar a redes más complejas.
· Que el blogging, junto con otras prácticas de comunicación, dejan ver el desplazamiento en el acceso a la palabra pública, del sujeto legitimado en la modernidad temprana, al sujeto tecnologizado en la modernidad tardía.