Libertad incompleta: El derecho a la comunicación, las disidencias y las represiones

De mi columna, Coordenadas Móviles, en Razón y Palabra.

 

Pero no abandonemos las armas, ni siquiera en los momentos más difíciles. La injusticia social debe seguir siendo denunciada y combatida. El mundo no mejorará por sí solo.

Eric Hobsbawm. Años interesantes. Una vida en el siglo XXI.

 

 

Una de las bondades que se atribuyen a las TIC es el desplazamiento en el acceso a la expresión pública. La emergencia y la popularización de Internet han significado una ruptura con la lógica masiva y unidireccional de los medios tradicionales de comunicación, asimismo han permitido la incorporación de actores sociales distintos en la esfera pública, sin necesidad de ser legitimados por alguna institución o por los propios medios. En palabras de Manuel Castells:

La información es poder. La comunicación es contrapoder. Y la capacidad de cambiar el flujo de información a partir de la capacidad autónoma de comunicación, reforzada mediante las tecnologías digitales de comunicación, realza sustancialmente la autonomía de la sociedad con respecto a los poderes establecidos. Si esto parece abstracto, pregunten a José María Aznar, quien sabe de qué hablo, acerca de los hechos ocurridos en la reciente historia de España entre los días 13 y 14 de marzo de 2004. Lo cual quiere decir que la reapropiación por parte de la sociedad del fruto de su creatividad cuenta ahora con medios poderosos: Internet, redes globales de comunicación, acceso a información en código abierto, procesos de cooperación múltiple, comunicación móvil, multimodal y ubicua. Y todo ello al servicio de intereses y valores que se debaten, modifican y deciden con autonomía creciente por parte de los actores sociales. Los creadores, los oprimidos, los emprendedores, los que sienten la vida, pueden compartir sus sueños y sus prácticas[1].

Quizás el sueño más grande en torno a la comunicación digital ha sido la contribución al desarrollo de la democracia. Si bien tal relación no se ha producido en automático, se han registrado casos como los de Irán y Honduras, donde las redes han sido fundamentales para la resistencia, para visibilizar a los disidentes que no tendrían oportunidad de manifestarse en los medios tradicionales.

Sin embargo, los ataques a la libertad de expresión, aun en estos tiempos, son muchos y muy graves. El caso de Liu Xiaobo ha colocado en la agenda, la discusión sobre el derecho a la comunicación. Este activista, escritor y ex profesor universitario protestó a favor de la democracia en la plaza de Tiananmen en 1989 y participó en la redacción de la Carta 08, para pedir reformas democráticas, en 2008; además, en distintos momentos ha publicado escritos críticos con el Partido Comunista Chino. En su condición de disidente, ha estado en la cárcel y ha sido vigilado constantemente; en diciembre del año pasado fue condenado a 11 años de cárcel, por “incitar a la subversión del poder del Estado”[2]. Expresar sus ideas le ha llevado a vivir sin libertad en su país —él mismo habla de lo que significa escribir sin libertad[3]— y, a la vez, a ganar el Premio Nobel de la Paz, “por su larga y no violenta lucha por los derechos humanos fundamentales en China”[4].

El gobierno chino consideró la acción como algo obsceno y ha restringido la libertad de la esposa de Liu Xiaobo, a la vez que ha bloqueado las búsquedas en Internet y el envío de mensajes que contengan su nombre[5]. Al respecto, Thorbjørn Jagland, presidente del Comité Noruego del Nobel, señaló:

Si guardamos silencio acerca de China, ¿cuál será el próximo país que reclame su derecho al silencio y a la no interferencia? Este enfoque podría ponernos en camino a quebrantar la Declaración Universal y los principios básicos de los derechos humanos. No debemos y no podemos quedarnos callados. Ningún país tiene derecho a ignorar sus obligaciones internacionales[6].

 

En este sentido, llama la atención que el premio sea entregado 30 años después de la publicación del Informe MacBride, en el cual se planteó que el derecho a comunicar es un prerrequisito para los otros derechos humanos, entendiendo la comunicación en varios niveles: individual, local, nacional e internacional[7]; lo que busca trascender el derecho a la libertad de expresión, como lo consigna la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 19:

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión[8].

 

Muchos años han pasado y los atentados contra la libertad no han cesado. Como Liu Xiaobo, otras personas han vivido la represión por haber ejercido su libertad de expresión. Por mencionar algunos, Hossein Derakhshan, un blogger iraní ha sido condenado a 19 años y medio de cárcel. ¿La razón? Ser activista político y periodista[9]. El también iraní Hossein Maleki Ronaghi, fue sentenciado a 15 años, por evitar la censura en línea mediante un software, apoyar blogs en defensa de los derechos humanos e insultar al líder supremo. En total, 27 periodistas y nueve cibernautas iraníes se encuentran en prisión[10]. En Egipto, a Hosni Mubarak se le condenó a cuatro años en prisión por criticar públicamente en su blog, al Islam y al presidente[11]. Mientras tanto, en países como Afganistán[12], China, Cuba y otros, hay restricciones para acceder a Internet[13].

La libertad no estará completa mientras haya Liu Xiaobos encarcelados por manifestar sus opiniones. La libertad de expresión, que en la era de Internet debería darse por hecho, sigue siendo un anhelo.


[1] Castells, M. (2007). “Innovación, libertad y poder en la era de la información”. En De Moraes, D. (coordinador). Sociedad mediatizada. Barcelona: Gedisa Editorial. Pp. 175-182.

[2] Reinoso, J. (2010, octubre 9). Nobel de la Paz a la disidencia china. El País. Recuperado el 10 de octubre de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/internacional/Nobel/Paz/disidencia/china/elpepiopi/20101009elpepiint_1/Tes

[3] Lobo, R. (2010, octubre 8). Liu Xiaobo, escribir sin libertad. El País. Recuperado el 10 de octubre de 2010, de: http://blogs.elpais.com/aguas-internacionales/2010/10/liu-xiaobo-escribir-sin-libertad.html

[4] Nobel Prize (2010). The Nobel Peace Prize 2010. Liu Xiaobo. Disponible en: http://nobelprize.org/nobel_prizes/peace/laureates/2010/xiaobo.html

[5] Goldshan, S. (2010, octubre 8). China blanks Nobel Peace prize searches. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de: http://citizenlab.org/2010/10/china-blanks-nobel-peace-prize-searches/

[6] Jagland, T. (2010, octubre 22). Why we gave Liu Xiaobo a Nobel? The New York Times. Recuperado el 23 de octubre de 2010, de http://www.nytimes.com/2010/10/23/opinion/23Jagland.html?_r=1

[7] MacBride, S. (1980). Un solo mundo, voces múltiples. Comunicación e información en nuestro tiempo. México: Fondo de Cultura Económica.

[8] Asamblea General de las Naciones Unidas (1948). Declaración Universal de los Derechos Humanos. Disponible en: http://www.un.org/es/documents/udhr/index.shtml

[9] Goldshan, S. (2010, septiembre 28). Longest-ever sentence for Iranian blogger – 19 and a half years. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/09/longest-ever-sentence-for-iranian-blogger-%E2%80%93-19-and-a-half-years/

[10] Goldshan, S. (2010, octubre 15). Persecution of bloggers continues, now with harsher sentences. Citizen Lab. Recuperado el 16 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/10/persecution-of-bloggers-continues-now-with-harsher-sentences/

[11] El País (2009, diciembre 22). Egipto ratifica la condena de cuatro años de cárcel para un ‘blogger’. Recuperado el 23 de marzo de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/tecnologia/Egipto/ratifica/condena/anos/carcel/blogger/elpeputec/20091222elpeputec_10/Tes

[12] Goldshan, S. (2010, octubre 6). Using new Internet filters, Afghanistan blocks news site. Citizen Lab. Recuperado el 9 de octubre de 2010, de http://citizenlab.org/2010/10/using-new-internet-filters-afghanistan-blocks-news-site/

[13] Jan, C. (2010, marzo 11). Control 2.0: la guerra por la libertad en Internet. El País. Recuperado el 23 de marzo de 2010, de: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Control/guerra/libertad/Internet/elpepusoc/20100311elpepusoc_13/Tes

 

Blog action day 2010: Water, water, water

Se atrofió la llave del fregadero en la cocina de mi casa, así que lavar los trastos se ha convertido temporalmente en un procedimiento muy retro. Por otro lado, esta mañana se acabó el agua que llevé al trabajo, fui muy mona a llenar la botella nuevamente del garrafón que hay ahí… ¡sorpresa!, el agua sabía terrible, como a óxido. Estos encuentros cotidianos con problemáticas relacionadas con el agua, cobran especial sentido hoy que es el Blog Action Day 2010 y que éste se ha dedicado precisamente al agua. Razones sobran para colocar el agua en la agenda de discusión. Todos sabemos que en estos tiempos experimentamos problemas graves de abasto y calidad del agua, en algunos casos más que en otros, al grado que la ONU declaró que debe ser un derecho humano, frente a una triste realidad: casi 900 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso al agua potable.

Hace un año, en el Blog Action Day, contaba cuánto me sorprendió la concepción que sobre la naturaleza encontré en cierta comunidad, donde asumen que «el mundo no es nuestro», y creo que el agua tampoco. En la medida que la entendamos como un recurso no renovable, que además no nos pertenece y que no tiene precio, la cuidaremos más. Miles de acciones en lo cotidiano pueden contribuir a una historia distinta de nuestra relación con el agua.

Corte informativo de salida. Al menos hay una buena noticia hoy: Recibe científica mexicana Blanca Jiménez el prestigiado Global Water Award 2010.

Americanos

Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?

¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos?

Lo escucharon los peregrinos del Mayflower: Dios decía que América era la Tierra Prometida. Los que allí vivían, ¿eran sordos?

Después, los nietos de aquellos peregrinos del norte se apoderaron del nombre y de todo lo demás. Ahora, americanos son ellos. Los que vivimos en las otras Américas, ¿qué somos?

Eduardo Galeano, Espejos.

 

Tecnofilias y tecnofobias, a la salud de Naief Yehya

De mi columna Coordenadas Móviles, en Razón y Palabra.

 

Zygmunt Bauman plantea en En busca de la política[1] la metáfora del perchero, a partir del caso del pedófilo británico Sydney Cooke, al que además de sus delitos, se le atribuyó prácticamente la culpa de todos los males. Guardando toda proporción, considero que la tecnología es también un perchero donde se cuelgan todo tipo de percepciones e imaginarios, se le atribuye a veces, como a Cooke, la culpa de todos los males; pero también la posibilidad de transformar el mundo.

En días pasados, Naief Yehya estuvo en Aguascalientes, para impartir una conferencia e impartir un taller. Este último se tituló “Tecnocultura: estímulos, promesas y desilusiones en la era digital”. El autor, que es ingeniero de profesión, pero narrador y crítico cultural por adopción, hablaba de cyborgs, de nuestra relación con lo tecnológico, de Blade Runner y Terminator, de la pornografía y la mediatización de la sexualidad, de la tecnocultura y los nuevos lenguajes, de los usos de la tecnología y más. Pero un taller es construido también por los participantes y éstos, con demasiada frecuencia, se iban —o quizá deba decir “nos íbamos”— a niveles mucho más simples de la discusión, que por momentos se radicalizó entre tecnofóbicos y tecnofílicos.

Entre las ideas que circularon, escuché que todo el conocimiento posible existe ya y está plasmado en los libros antiguos, así que el error de las nuevas generaciones es no leer y quedarse sólo con las computadoras, que robotizan y alienan a las personas; y que los jóvenes no son creativos, porque viven en Internet y ahí todo “se les da digerido”. Lo primero lo señaló una profesora de más de 60 años, pero lo segundo lo planteó un promotor cultural de alrededor de 20. Otros participantes hablaron también con preocupación sobre el impacto de la tecnología en las personas, sobre todo en los jóvenes y los niños. Y hubo quien tomó la contraparte y defendió que el acceso a Internet democratizará diversas dimensiones de la vida social y permitirá a los oprimidos acceder a todo el conocimiento.

Nadie puede ser totalmente objetivo en una discusión y obviar sus posiciones frente a aquello que se discute. En este caso, las posturas acerca de la tecnología eran radicalmente opuestas, a partir de los entornos profesionales y personales de los participantes, así como de sus intereses y experiencias con las TIC, que oscilaban entre el desconocimiento y la fascinación, entre las tecnofobias y las tecnofilias. Es evidente que en ciertos sentidos sigue viva la separación entre apocalípticos e integrados que planteó Umberto Eco[2] hace décadas, para hablar de las posturas de perplejidad y optimismo, frente a las innovaciones de los medios de comunicación; pero que se traslada siempre a cuanto avance tecnológico haya. A las TIC se les atribuye tanto la esperanza del progreso y de la inteligencia colectiva, como la enajenación de los sujetos —lo que Rüdiger[3] señala como visiones prometéicas y fáusticas— y encontrar el equilibrio a veces resulta complicado. He de decir al final sí se logró que todos pusieran en duda las propias percepciones, para abrirse a la discusión.

Entretanto, habrá que regresar a una de las interrogantes que planteó Yehya: ¿cómo explicamos nuestra relación con lo tecnológico? Quizá problematizar esto permita dejar de convertir a la tecnología en el perchero donde se cuelgan las culpas y las maravillas.


[1] Bauman, Zygmunt (2006). En busca de la política. México: Fondo de Cultura Económica.

[2] Eco, U. (1975). Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas. Barcelona: Lumen.

[3] Rüdiger, F. (2004). Introdução às teorias da cibercultura. Porto Alegre: Editora Sulina.

 

El arte de dibujarte

En algún lecho del golfo de Corinto, una mujer contempla, a la luz del fuego, el perfil de su amante dormido.

En la pared, se refleja la sombra.

El amante, que yace a su lado, se irá. Al amanecer se irá a la guerra, se irá a la muerte. Y también la sombra, su compañera de viaje, se irá con él y con él morirá.

Es noche todavía. La mujer recoge un tizón entre las brasas y dibuja, en la pared, el contorno de la sombra.

Esos trazos no se irán.

No la abrazarán, y ella lo sabe. Pero no se irán.

Eduardo Galeano, Espejos