El arte de dibujarte

En algún lecho del golfo de Corinto, una mujer contempla, a la luz del fuego, el perfil de su amante dormido.

En la pared, se refleja la sombra.

El amante, que yace a su lado, se irá. Al amanecer se irá a la guerra, se irá a la muerte. Y también la sombra, su compañera de viaje, se irá con él y con él morirá.

Es noche todavía. La mujer recoge un tizón entre las brasas y dibuja, en la pared, el contorno de la sombra.

Esos trazos no se irán.

No la abrazarán, y ella lo sabe. Pero no se irán.

Eduardo Galeano, Espejos

Ópera ambulante en Tijuana

Hace algún tiempo me topé con un par de videos de flash mobs, por el Día de la Ópera en Pamplona y Valencia y comenté con algunos amigos que sería genial ver algo así en México. Hoy, vía Octavio Islas, encontré que el CECUT promueve la ópera ambulante en espacios públicos. Sopranos y tenores salen «de la nada», disfrazados de personal de limpieza o de pasajeros, mientras le cambian la cara a su ciudad.

Ópera ambulante en la central camionera de Tijuana

Ópera ambulante en el aeropuerto de Tijuana

Cuando pensamos en Tijuana, muchos pensamos en violencia o en la zona de paso entre México y Estados Unidos; pero el arte y la cultura bien pueden contribuir a la transformación de la percepción sobre la ciudad, al menos, quienes estuvieron en esos momentos en la central camionera y en el aeropuerto, seguro se han llevado una imagen distinta de Tijuana… y quienes lo vemos a distancia, también.

Democracia/incertidumbre

He de confesar que los juegos de palabras empleados por Joaquín Villalobos en «México mirándose el ombligo» (publicado en la Nexos más reciente) no me terminan de encantar. Me recuerdan a cierto compañero mío de la maestría que intentaba marearnos planteando que «debemos tener una visión poliédrica de la realidad y pensar qué de cultura/política/economía/violencia tiene la ciencia/interdisciplina/sociedad/cultura» (sí, sí, los términos eran intercambiables, pero todo encajaba en los poliedros). Sin embargo (y con esto regreso a Villalobos), me parece que puntualiza algunos asuntos clave sobre la situación de desesperanza frente a la anhelada democracia en México (y quizá en otros lugares):

«Cuando se descubre que la democracia es incertidumbre, diferencias, debate y mecanismos complejos para tomar decisiones, se produce una nostalgia inconsciente por los mecanismos autoritarios del pasado».

«En las teorías sobre la democratización, se dice que el autoritarismo está hecho de procesos inciertos con resultados ciertos, y la democracia de procesos ciertos con resultados inciertos».

«Hay nostalgia por el México que se perdió y que supuestamente ya no se quería y decepción por el México democrático que se ganó y que supuestamente se anhelaba».

Y así continúa.