Open democracy, open movements

Desde hoy, el comité de investigación 47 «Clases sociales y movimientos sociales», de la International Sociological Association, tiene un nuevo espacio en openDemocracy. Éste lleva por nombre openMovements. La idea, de acuerdo con Breno Bringel y Geoffrey Pleyers, es abrir los estudios sobre movimientos sociales en cinco modos: 1) conectar los movimientos sociales y la sociedad; 2) abrir el diálogo con y aprender desde el sur; 3) combinar escalas locales, regionales, nacionales y globales; 4) aprender de y con los movimientos sociales; 5) abrir un espacio para las sociologías públicas de los movimientos sociales. En suma, se pretende abrir el diálogo sobre movimientos sociales, más allá de los circuitos académicos tradicionales. Es, sin duda, una excelente iniciativa.

La primera participación en Open Movements es de Boaventura de Souza, con «The Podemos wave». Como su título anticipa, este artículo aborda el caso de Podemos en España. ¡A leer y a discutir!

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Alain Touraine, los movimientos sociales y los derechos humanos

Hace muchos meses que pretendía escribir este post, pero como ha dicho Italo Calvino en Si una noche de invierno un viajero…, «es inútil que rabie con la manía de hacer girar hacia atrás los relojes y los calendarios esperando retornar al momento precedente a aquel en el cual ha ocurrido algo que no debía ocurrir». El punto es que, aunque me he tardado mucho, decidí retomar algunas notas que he guardado desde octubre pasado (el mes del maratón académico) sobre el Foro El Poder Hoy de la Cátedra Alain Touraine, en la Universidad Iberoamericana Puebla.

No exagero si digo que asistir a ese foro fue una de las experiencias más interesantes de mi vida académica, tanto por los asuntos que ahí se abordaron, como por la experiencia misma.

La dedicatoria prometida

Ya lo había contado en el post anterior, pero uno de los grandes momentos del Foro fue cuando Boaventura de Sousa dedicó su conferencia al pueblo wixárika, un día después de que dialogara con algunos de sus representantes en Guadalajara. Fue el cumplimiento de una promesa y, a la vez, fue colocar en la mesa una preocupación compartida por diversos movimientos sociales. Boaventura resaltó que el punto común entre las movilizaciones es el sentimiento de indignación frente a la destrucción de la democracia, la reconstrucción de ésta implica celebrar la diversidad y crear una conversación global donde el sur pueda aportar.

Las antorchas encendidas

Los movimientos de los jóvenes, la defensa de los derechos humanos y de la libertad de expresión fueron asuntos clave para la discusión. En las dos conferencias que dio, Alain Touraine situó los derechos humanos como un elemento central de lo social. Los derechos humanos, dijo, están por encima de todas las autoridades y todas las leyes, implican una construcción ética de lo social. El mundo ha dejado de pensarse en términos sociales y es urgente recordar, con Hannah Arendt, que los seres humanos tienen derecho a tener derechos.

El panel «La emergencia de los jóvenes en la crítica y la construcción del poder» en el que participaron Pablo Reyna (Más de 131), Andrés Fielbaum (Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile) e Ignacio Sierra (Democracia Real Ya) permitió conocer la experiencia de activistas jóvenes en las movilizaciones en México, Chile y España que, en esencia, han sido experiencias de recuperación del espacio público, de politización de las generaciones más jóvenes, así como de expresión de las demandas de sectores que tradicionalmente habían sido marginados. Si bien en el discurso de estos jóvenes estaban presentes las dificultades, escucharlos fue esperanzador.

El panel sobre Wikileaks —en el que participaron Kristin Hrafnsson (vocero de Wikileaks), Blanche Petrich y Pedro Miguel (ambos, de La Jornada)— sirvió para discutir sobre las implicaciones de Wikileaks en la política, la economía y los medios de comunicación de nuestros tiempos. De acuerdo con Hrafnsson, cuando en 2010 Wikileaks difundió el vídeo sobre los abusos del ejército estadounidense en Irak, se esperaba la cobertura mediática en torno al crimen de guerra; sin embargo, los medios de comunicación se ocuparon más por preguntarse cómo se había filtrado el vídeo, qué era Wikileaks y quién era Julian Assange. Las reacciones más evidentes han sido del gobierno de Estados Unidos, pero también del poder económico. Pese a todo y, con los años, «no han podido silenciarnos», dijo Hrafnsson.

Del dolor a la gran lección de humildad

Un panel que movió fibras muy sensibles fue aquel en el que participaron Javier Sicilia (Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad) y Roberto Garretón (quien estuviera en su momento en la Vicaría de la Solidaridad, que asistió y documentó los casos de las víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet, en Chile). El relato de Garretón fue tan desgarrador como esperanzador. El relato de Sicilia fue tan doloroso como poético. La gran lección de humildad vino de Alain Touraine, quien permaneció en primera fila casi los tres días que duró el Foro y estuvo siempre atento a los otros, siempre tomando notas. Sobre todo, cuando terminó de hablar Javier Sicilia, Alain Touraine fue el primero en ponerse de pie para darle un aplauso. En nuestro mundito académico desbordante de soberbia, es frecuente ver académicos de cualquier edad (algunos apenas en formación) que piensan que no tienen mucho que aprender de los otros. En octubre, ver a alguien tan grande como Alain Touraine, con 88 años encima y una trayectoria académica increíble, en la búsqueda de aprender de los otros y verlo reconocer con un aplauso de pie a Sicilia fue algo muy emotivo para quienes lo presenciamos. Fue también recordar que en las ciencias sociales nos debemos a los otros.

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Boaventura de Sousa y los wixáricas

A un autor, se le conoce tanto por lo que escribe como por la manera en que actúa. A finales de septiembre y principios de octubre de 2013, la Cátedra Jorge Alonso, en el CIESAS Occidente, organizó un seminario sobre y con Boaventura de Sousa Santos, las primeras dos sesiones fueron sobre la obra de este sociólogo portugués y la tercera y última fue con él. Para mí, estas sesiones significaron un acercamiento intensivo a las epistemologías del sur, el buen vivir, la sociología de las ausencias, la sociología de las emergencias y más. Sobre todo, la última sesión fue una gran oportunidad para escuchar en vivo a la bibliografía y vivir una experiencia muy interesante: Sucede que la sesión comenzó tarde, porque Boaventura se encontraba en otra sala dialogando con un pequeño grupo de wixáricas. Cuando por fin entró en la sala donde lo esperábamos estudiantes y profesores del CIESAS, la UdeG y el ITESO, ofreció una disculpa por la tardanza, pero también dijo que no tendría que disculparse, porque dialogar con ellos y con toda la riqueza de su su cosmovisión fue un asunto de congruencia. Explicó que no conocía la lucha de los wixáricas, pero que fue una gran oportunidad. Expresó que los pueblos indígenas están al frente de la lucha contra esta fase nueva de saqueo de los recursos naturales: «Pensamos que es una lucha de indígenas, pero es una lucha de todos nosotros. Es una lucha por la naturaleza», dijo y enfatizó que estamos en un proceso de destrucción planetaria y de grandes desigualdades sociales. Los wixáricas lo escucharon con gratitud. Al día siguiente, Boaventura dedicó a la comunidad wixárica la conferencia que impartió en la Cátedra Alain Touraine, en la Universidad Iberoamericana Puebla.