Lo subjetivo en la construcción de un objeto de estudio

Hace mucho leí, creo que en un texto de Jesús Martín Barbero que creo que citaba a Antonio Gramsci, que sólo investigamos aquello que nos afecta. También leí, del mismo Jesús Martín Barbero, siguiendo a Walter Benjamin, que hemos de investigar aquello que nos da esperanza. Eso apela a una pregunta reflexiva sobre por qué investigamos lo que investigamos. Ésa es una pregunta que me hago constantemente, sobre mi trabajo y sobre el trabajo de los demás.

Maru Patiño y Rebeca Padilla, en su artículo «La construcción del objeto de estudio en el análisis cultural. Un ejercicio reflexivo para visibilizar y discutir los elementos del proceso», publicado en Estudios sobre las Culturas Contemporáneas, plantean una interesante reflexión al respecto. Concretamente, abordan los criterios de selección de un tema y la construcción de un objeto de investigación, tanto a partir de referentes teóricos y empíricos, como subjetivos. Esto deja ver, como dice el abstract, «la metodología de la investigación como un proceso complejo, no lineal y creativo en donde intervienen varias problemáticas que se invisibilizan y pocas veces se reflexiona en torno a ella de manera explícita».

¿Por qué una investiga lo que investiga?

¿Por qué una investiga lo que investiga? La mayoría de las veces que he presentado mi trabajo frente a otros -sean colegas, alumnos, etc.- se me ha preguntado por qué elegí estudiar ciertos objetos. Hace unos días estuve con los alumnos de Ana María Navarro en Seminario de Investigación en Comunicación, la pregunta volvió a surgir. La respuesta me recuerda por qué me dedico a esto, porque el blogging autobiográfico -y otras prácticas de comunicación digital- implicó una ruptura e implica un gran poder, porque la comunicación digital vinculada a la experiencia urbana rompe el mito de la división radical entre la vida «real» y la vida «virtual», sobre todo porque cada respuesta genera nuevas preguntas.