«México en movimientos» está en la FIL

El libro «México en movimientos», coordinado por Geoffrey Pleyers y Manuel Garza Zepeda, estará a la venta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en el stand de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (J20).

México en movimientos

Particularmente, yo participé con un capítulo sobre movimientos sociales e internet en México.

He aquí el índice completo:

 

Prefacio. John Holloway.

Presentación. Eduardo Bautista Martínez.

Introducción: Crisis, resistencias, alternativas. Geoffrey Pleyers y Manuel Garza Zepeda.

Primera parte. Resistencias y alternativas a partir de las comunidades

La lucha popular en Oaxaca, diez años después de la APPO. Manuel Garza Zepeda.

Cherán: Cinco años de un gobierno autónomo. Alejandra González Hernández y Víctor Alfonso Zertuche Cobos.

La autodefensa como realización cultural: El caso de Michoacán. Raúl Ornelas.

Segunda parte. Frente a la violencia.

Violencias y acción colectiva: Un recorrido por el paisaje veracruzano. Mario Constantino T.

Movilizaciones por los desaparecidos en México. Luis López Aspeitia.

El freno de la vergüenza. Estigma y participación política entre trabajadoras sexuales callejeras. Marta Lamas.

Tercera parte. Movimientos campesinos y resistencias ecológicas.

Movimientos campesinos. Los nuevos rumbos. Víctor M. Quintana S.

Las luchas territoriales: Proyectos de muerte vs. proyectos de vida. Víctor M. Toledo.

Defendiendo el territorio desde abajo: ¿Qué implica resistir y defender el territorio en un contexto represivo? Alice Poma y Tommaso Gravante.

Cuarta parte. Crisis de la democracia institucional.

Gasolinazo al fuego. Luis Hernández Navarro.

Democracia y movilización social en el México contemporáneo. René Torres-Ruiz.

Quinta parte. ¿Más allá de la política institucional?

Movimientos sociales e internet en México. Dorismilda Flores-Márquez.

Feministas en movimiento: La red #YoVoy8deMarzo. Carmen Díaz Alba.

Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y Congreso Nacional Indígena (CNI) en los espacios electorales. Fernando Matamoros Ponce.

Alter-activistas: ¿de la antipolítica a «Ocupemos el Congreso»? Geoffrey Pleyers.

Posfacio. México en el espejo global: Crisis múltiples y luchas contemporáneas. Breno Bringel.

Apéndice

openMovements: Para una sociología pública y global de los movimientos sociales. Breno Bringel y Geoffrey Pleyers.

 

 

 

Movimientos sociales e internet en México

Publicado originalmente en democraciaAbierta.

La versión original en inglés fue publicada en openMovements, de openDemocracy.

 

 

Hoy no podemos imaginar el mundo sin internet. 23 años atrás no podíamos imaginar el mundo entero con internet, ni a los movimientos sociales, mucho menos que pudiera usarlo un movimiento rural indígena, pero ocurrió. Este artículo reflexiona acerca del vínculo entre internet y los movimientos sociales en México. De entrada, se describen varios casos de movilizaciones y levantamientos, organizaciones transnacionales, así como colectivos activistas locales. Después se identifican en ellos elementos clave sobre internet y la expresión pública y se concluye con una reflexión sobre el poder de las redes.

 

Levantamientos y movilizaciones

El 1 de enero de 1994 entró en vigor el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) en México, Estados Unidos y Canadá, como una conquista neoliberal. Sin embargo, el mismo día una voz se escuchó desde la selva: los Zapatistas se levantaron en armas en Chiapas. En su primera Declaración de la Selva Lacandona —“¡Hoy decimos basta”— buscaron hacer visibles las desigualdades causadas por las políticas neoliberales. Además, ellos situaron su lucha en una arena global.

Internet se fue convirtiendo en su herramienta más importante para ganar solidaridad internacional. Aunque los Zapatistas no tenían acceso a las tecnologías de información y comunicación, un estudiante estadounidense creó el primer sitio web zapatista. Poco tiempo después vinieron otros sitios web, listas de correo y foros de discusión sobre el levantamiento.

El movimiento Zapatista ha estado presente desde entonces[1], a veces en el silencio, a veces en el centro de la atención mediática. En 2005 y 2006, encabezó “La otra campaña”, una iniciativa de participación para el cambio social desde abajo y hacia la izquierda. Recientemente, regresaron a los titulares con la propuesta de tomar parte en las elecciones presidenciales mexicanas de 2018, con una mujer indígena como candidata a la presidencia.

Durante estos años, internet ha jugado un papel importante en varias movilizaciones mexicanas, como #YoSoy132, el Movimiento 5 de Junio, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, No + Sangre, las movilizaciones por Wirikuta y Ayotzinapa, entre otras.

#YoSoy132 emergió en 2012, luego de la participación del entonces candidato presidencial (hoy presidente de México) Enrique Peña Nieto en un foro universitario. Los estudiantes protestaron contra él. Sin embargo, los grandes medios mexicanos presentaron noticias falsas sobre el éxito de Peña Nieto y descalificaron a los manifestantes. En respuesta, los estudiantes hicieron y difundieron el video “131 estudiantes de la Ibero responden”. En pocas horas, más estudiantes de varias universidades expresaron su solidaridad con ellos e iniciaron el movimiento #YoSoy132, primero en internet, mediante hashtags y después en las calles, con manifestaciones en todo el país e, incluso, en el extranjero.

Como otros movimientos sociales contemporáneos, éste combinó la ocupación de lugares con una estrategia digital. Los activistas hicieron uso intensivo de las redes sociodigitales y comenzaron con una fuerte producción en medios digitales. De hecho, organizaron un debate entre los candidatos presidenciales, producido y difundido en línea. En contraste con los debates oficiales, éste involucró la participación ciudadana en línea.

La violencia, la corrupción y la impunidad son problemas arraigados en México. Esto ha sido más visible gracias a varias movilizaciones. El Movimiento 5 de Junio comenzó en 2009 en Hermosillo, como un movimiento de los ciudadanos en demanda de justicia, luego de que 49 bebés murieron y 70 más resultaron heridos en un incendio en la Guardería ABC. Los padres acusaron al gobierno local de negligencia. Optaron tanto por la vía de la protesta —marcharon desde Hermosillo hacia la Ciudad de México— como por la vía de la ley —llevaron el caso a los tribunales y han propuesto una nueva Ley General de Estancias Infantiles. Este grupo ha utilizado la red para expresarse públicamente, mediante un sitio web, Facebook, Twitter y YouTube. La movilización ha seguido active a través de los años, como un memorial doloroso de aquel incendio.

El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad fue una de las movilizaciones más importantes contra la violencia en México. El mandato del presidente Felipe Calderón (2006-2012) se caracterizó por la guerra contra el narcotráfico como estrategia de seguridad. Durante ese periodo, aumentó la violencia entre las fuerzas del Estado (militares y policiales) y los grupos del crimen organizado, de estos grupos entre sí, pero también en contra de los ciudadanos.

Calderón justificó el gran número de muertes de ciudadanos no relacionados con el crimen organizado, llamándoles “daños colaterales”. Uno de esos muertos fue el hijo del poeta mexicano Javier Sicilia, el joven y otros seis amigos fueron asesinados por un cártel del narcotráfico en 2011. Sicilia comenzó entonces un movimiento nacional, cuya expresión más poderosa fue una caravana a través de México y Estados Unidos con el fin de visibilizar la situación de las víctimas y crear un lugar itinerante para el diálogo entre sus familias. El movimiento tuvo una fuerte presencia en internet, nuevamente a través de un sitio web, Facebook y Twitter.

En el mismo año, algunos famosos caricaturistas mexicanos, como Rius, El Fisgón, Helguera, entre otros, comenzaron una movilización digital: No + sangre. La iniciativa fue también una reacción frente a la guerra contra el narcotráfico encabezada por Calderón, con sus desafortunadas consecuencias. Ellos produjeron cartones y los hicieron públicos para ser reproducidos en protestas presenciales, pero también en muros de Facebook y en Twitter, como una expresión digital de desacuerdo con la estrategia de seguridad.

En 2014, hubo un ataque contra estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, algunos fueron asesinados y 43 más fueron desaparecidos. El caso puso en evidencia los vínculos entre la policía local y el crimen organizado. El gobierno mexicano fue cuestionado severamente acerca de los abusos de la policía y los militares contra los derechos humanos, así como sobre la incapacidad de investigar este tipo de casos. Ayotzinapa ha sido el caso más visible, pero no ha sido el único. México tiene un largo historial de violencia del Estado contra la población, como ha ocurrido en los casos de Acteal, Aguas Blancas, Atenco, Tlatlaya y Nochixtlán. Después de la masacre en Ayotzinapa vinieron las expresiones de solidaridad de todo el país y del extranjero, mediante protestas en las calles y en internet.

En los años recientes, hemos sido testigos también de otras experiencias de búsqueda de los desaparecidos, así como de protestas contra las desapariciones, asesinatos y feminicidios en México, tales como #TodosSomosJorgeyJavier en Monterrey o Andrea Nohemí en Aguascalientes. En estos casos, los líderes emplearon las redes sociodigitales para convocar gente a las manifestaciones, difundir información sobre las movilizaciones, así como para establecer redes de colaboración en diferentes ciudades y países.

El medio ambiente es otra arena de lucha en México. Desde 2010, varias organizaciones se reunieron para formar el Frente en Defensa de Wirikuta. El gobierno mexicano autorizó a una corporación minera canadiense para la búsqueda y explotación de plata y otros metales en un territorio que incluye Wirikuta, la cual es a la vez un área natural protegida y una zona sagrada para la comunidad Wixárika. El proyecto minero viola las leyes mexicanas y amenaza el medio ambiente, el derecho al agua y a la salud, así como los derechos de los pueblos indígenas y su cosmogonía. En 2013, tras las movilizaciones nacionales y transnacionales, el proyecto fue detenido, pero no cancelado completamente. El Frente ha usado internet para difundir información, mediante un sitio web y una página en Facebook.

En 2015, Salvemos Manglar Tajamar comenzó luego de que se usara maquinaria pesada para desmontar un manglar en Cancún. Varios grupos ambientalistas se opusieron a esta iniciativa y denunciaron la muerte de animales (varios de ellos en peligro de extinción) y el daño al medio ambiente. Su estrategia incluyó la lucha en los tribunales y la protesta en línea, las redes sociodigitales les permitieron hacer un llamado a la conciencia internacional acerca de la destrucción.

Tristemente, Tajamar tampoco es un caso único en México. Otros grupos ambientalistas han encabezado movilizaciones en diferentes ciudades, es el caso de SOS Mezquitera La Pona / Salvemos La Pona, quienes luchan contra la urbanización de un área natural protegida en Aguascalientes, y Salvemos el Bosque de la Primavera, quienes enfrentan una situación similar en Guadalajara.

 

Organizaciones transnacionales

Las organizaciones activistas transnacionales, tales como Greenpeace y Amnistía Internacional usan internet como un elemento clave en sus estrategias de comunicación. Mediante sitios web, listas de correo, peticiones en línea, redes sociodigitales y otros recursos, ellos buscan aumentar su visibilidad como organizaciones, así como evidenciar problemas ecológicos o sociales específicos. Ellos combinan sus propias lógicas globales con la localización de sus contenidos y protestas.

Greenpeace tiene líneas globales de acción en torno a océanos, agricultura, entre otros asuntos. En el tema de los océanos, en México se han enfocado en el caso de la vaquita marina y su riesgo de extinción. La campaña sobre agricultura se ha enfocado en la lucha contra Monsanto, porque sus proyectos de maíz transgénico han afectado la biodiversidad y los derechos humanos en la localidad.

Amnistía Internacional tiene líneas globales de acción sobre tortura, población indígena, desaparecidos, entre otros. Estas líneas han sido prioritarias en México, donde Amnistía ha organizado campañas específicas contra la tortura, también para defender los derechos de los indígenas y, especialmente, para luchar contra las desapariciones en ejecuciones extrajudiciales, feminicidios, así como en el secuestro de migrantes mexicanos y centroamericanos que transitan hacia Estados Unidos.

Estas organizaciones transnacionales, además de otras como Oxfam, Artículo 19, Reporteros sin Fronteras, usan intensivamente los medios digitales para difundir sus campañas, especialmente mediante redes sociodigitales, listas de correo y peticiones en línea.

 

Grupos de activismo cotidiano

Las redes digitales han sido también elementos clave para grupos activistas locales basados en experiencias cotidianas en la búsqueda del cambio social. Se trata de colectivos pequeños, ubicados en contextos locales pero globalmente conectados a través de internet. Estos no son tan visibles como las movilizaciones nacionales o las organizaciones transnacionales. Usualmente trabajan a mediano y largo plazo, con actividades rutinarias, en asuntos de derechos humanos, género, educación ambiental, protección animal, consumo sustentable, prácticas culturales, entre otros.

Como he señalado antes, las amenazas contra el medio ambiente son preocupaciones fuertes en México. Varios colectivos trabajan permanentemente en la defensa del medio ambiente mediante acciones cotidianas. Por ejemplo, Conecta Bosques tiene proyectos de reforestación en Guadalajara, mientras Conciencia Ecológica trabaja en educación ambiental en Aguascalientes.

Otros grupos orientan su trabajo a la protección animal, lo cual incluye acciones permanentes de rescate, rehabilitación, puesta en adopción, labores de educación sobre derechos de los animales, así como cabildeo con legisladores y autoridades locales en asuntos de protección animal. Es el caso de Amigos Pro Animal y Gatos para Tod@s en Aguascalientes, Adopta Guadalajara en Guadalajara, Fundación Animare en León, entre otros.

Las preocupaciones por el medio ambiente incluyen también proyectos de transporte sustentable en las ciudades. El ciclismo ha sido promovido como un medio de transporte ecológico, saludable y barato, por grupos como Guadalajara en Bici Movilidad Sustentable en Guadalajara, Bicicálidos / Aguas con la Bici en Aguascalientes, Vida sobre Ruedas en San Luis Potosí, además de otros en distintas ciudades del país.

La búsqueda de un mundo major implica también nuevas formas de pensar el futuro. Libros Vagabundos comenzó en el campamento de #YoSoy132 en Aguascalientes, ofreciendo una biblioteca libre en las calles, así como proyectos y eventos culturales. El objetivo es construir una sociedad más crítica a través de la lectura y otras prácticas culturales. Para ellos, una sociedad crítica tiene el potencial de cambiar el mundo. El proyecto ha sido replicado en más de 30 ciudades en seis países latinoamericanos, todas las conexiones han sido mediante Facebook.

Para estos activistas locales en lo cotidiano, internet es un espacio de libre expresión y un modo de estar conectados con iniciativas similares en todo el mundo. Mientras las organizaciones activistas transnacionales cuentan con profesionales que trabajan en las estrategias de comunicación digital, en los grupos locales la responsabilidad suele asignarse a sus miembros más comprometidos, quienes trabajan en su tiempo libre, aprendiendo sobre la marcha. Ellos usan redes sociodigitales para propósitos de difusión, organización y socialización.

 

Expresión pública, visibilidad y conexiones

Internet es clave para los movimientos sociales, porque es una de las rutas de acceso a la expresión pública, más baratas y fáciles. La red no reemplaza las plazas y calles y tampoco a los medios, sino que provee de un espacio diferentes donde los usuarios pueden difundir sin intermediarios sus visiones del mundo.

Los medios tradicionales siguen siendo espacios importantes en México — más del 90% de los hogares cuentan con televisión, mientras que apenas el 40% de ellos están equipados con internet—. Aunque los medios de comunicación son elementos clave para el espacio público, la mayoría de ellos son empresas privadas. Además, hay tendencias hacia la concentración de la propiedad mediática y, cuando hay muchos medios en pocas manos, la pluralidad está en riesgo. La sociedad civil, por ejemplo, no está suficientemente representada en los medios mexicanos. Las movilizaciones suelen ser invisibilizadas e, incluso, criminalizadas por los medios, enfocándose en los momentos más conflictivos o violentos de las protestas.

Internet es la vía por la cual los activistas se expresan y ganan visibilidad. Mediante la red, exponen problemas locales y los conectan con discusiones globales. También conocen gene que comparte sus preocupaciones y sueños sobre un mundo mejor. La lógica reticular, interactiva y global de internet posibilita estos flujos de información.

En la búsqueda de visibilidad, la viralidad importa. Cuando algunas publicaciones digitales sobre una causa o evento se vuelven virales, la visibilidad se incrementa considerablemente en un periodo muy corto. Por ejemplo, el movimiento #YoSoy132 debe su chispa inicial a un par de acontecimientos que se volvieron virales: El primero cuando los estudiantes protestaron contra Peña Nieto en la Universidad Iberoamericana y compartieron gran cantidad de material en tiempo real, a través de Facebook, Twitter y YouTube. El segundo —y, probablemente, el más importante— cuando publicaron el video “131 estudiantes de la Ibero responden”. Éste fue compartido miles de veces y obtuvo visibilidad internacional para el movimiento. Después de eso, los grandes medios tuvieron que cubrir las protestas.

Internet es también una vía para conectar gente. Mediante internet, los activistas establecen conexiones en diferentes niveles: hacia el interior de los grupos, así como entre diferentes grupos y ciudadanos, local y globalmente. El elemento clave es el modo en que las afinidades operan. La gente comparte intereses, preocupaciones, sueños, esperanzas, estilos de vida y más. Internet es el punto de contacto para los grupos que trabajan permanentemente por alguna causa concreta, pero también lo es cuando converge algún descontento y comienza una nueva movilización. Estas conexiones fueron muy relevantes en el caso del movimiento Zapatista. Incluso cuando ellos no tenían acceso a las tecnologías digitales, otros contribuyeron a comenzar y sostener redes de solidaridad a través de internet y alrededor del mundo.

 

Redes sociales, redes digitales, redes sociodigitales

Hemos de considerar la relación tan profunda entre las redes digitales y sociales. Algunos autores se refieren a ellas como redes sociodigitales, para enfatizar el vínculo entre las redes digitales —con su base tecnológica, algoritmos y lógicas propias —y las redes sociales —con sus contextos concretos, antecedentes, afinidades, preocupaciones y sueños—. El poder de las redes en la era global no se refiere a la tecnología en sí misma o a la sociedad en sí misma, sino al modo en que la tecnología digital se ha vuelto hoy en día una parte constitutiva de nuestra vida social.

No deberíamos ser ingenuos al pensar internet. Reconocer sus posibilidades para la participación democrática no debería oscurecer sus problemas intrínsecos de libertad, privacidad, vigilancia y la brecha digital. Sin embargo, reconocer estos problemas tampoco debería subestimar la relevancia que internet y las redes sociodigitales han tenido para los movimientos sociales en México y en otros países.

Como dije al principio, hoy no podemos imaginar los movimientos sociales contemporáneos y tampoco el mundo sin internet. Sin embargo, el  mundo está cambiando todo el tiempo. Tenemos mucho camino por recorrer y mucho más por aprender.

 

 

 

La autora

Dorismilda Flores-Márquez es profesora-investigadora en la Universidad De La Salle Bajío (México) y co-coordinadora del grupo de investigación sobre tecnologías, internet y sociedad de la información, en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Es doctora en Estudios Científico-Sociales por el ITESO (Guadalajara, 2016).

 

 

 

[1] Si bien el movimiento como tal inició desde 1983, se visibilizó en 1994.

NETworks: Social movements and the internet in Mexico

Publicado originalmente en openMovements, de openDemocracy.

La versión en español fue publicada en democraciaAbierta.

 

Today we cannot imagine the world without internet. 23 years ago we could not imagine the world with internet, nor the social movements and a rural indigenous movement that utilize it, but it happened. This article reflects on the link between internet and social movements in Mexico. First, I describe some cases of uprisings and mobilizations, transnational organizations, and local activist collectives. Then I point out some key elements about internet and public expression, and conclude reflecting on the power of networks.

 

Uprisings and mobilizations

1 January 1994 was the day that NAFTA (North America Free Trade Agreement) went into force, in Mexico, United States, and Canada, as a neoliberal conquest. But on that same day, a voice emerged in the Mexican jungle: the Zapatistas took up arms in Chiapas. In their first declaration —“Today we say stop!” — they tried to make visible the inequities caused by neoliberal politics. They also situated their struggle in a global arena.

The internet was becoming the most important tool to gain international solidarity. Although in that time the Zapatistas did not have access to ICTs, an American student created the first Zapatista website, and shortly after came up various websites, mailing lists, and discussion forums about the uprising.

The Zapatista movement has been in existence ever since, sometimes in the silence, sometimes in the spotlight. In 2005 and 2006, they led “The other campaign”, an initiative of participation towards social change from below and to the left. Recently, they have made headlines with the proposal of taking part in the 2018 Mexican elections, presenting an indigenous woman as presidential candidate.

During these years, the internet has played a role in many different Mexican mobilisations, such as #YoSoy132, the Movimiento 5 de Junio, the Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, No + Sangre, the mobilisations for Wirikuta and Ayotzinapa, as well as other mobilisations.

#YoSoy132 (I am 132) emerged in 2012, after the participation of then-presidential candidate Enrique Peña Nieto in a university forum. The students protested against him, whilst the Mexican mainstream media presented false news about the achievements of Peña Nieto and rubbished the protesters. As a response, the students made a video: “131 estudiantes de la Ibero responden” (131 Iberoamerican University’s students reply). In just a few hours, more students of various universities expressed their solidarity and started the movement #YoSoy132, first on internet through hashtags and later in the streets, with demonstrations in the whole country and even abroad.

Like other contemporary social movements, it combined the occupation of places and spaces with digital strategy. The activists made intensive use of sociodigital networks and started a strong digital media production. Indeed, they organized a debate between the presidential candidates, produced and streamed online. In contrast to the official debates, this one involved the citizen participation.

Violence, corruption and impunity are entrenched problems in Mexico. Various mobilisations have made them more visible. The Movimiento 5 de Junio (Movement 5 June) emerged in 2009 in Hermosillo. It is a citizen movement demanding justice, after a fire in a nursery killed 49 babies and injured 70 more. Their parents accused the local government of neglect. They took the path of protest, from Hermosillo to Mexico City, and also by way of the law, fighting their case in court and proposing a new law on nurseries. The group have used the internet for public expression through a website, Facebook, Twitter and YouTube. The mobilization remains active over the years, as a painful memorial of that fire.

The Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (Movement for Peace with Justice and Dignity) was one of the most important mobilizations against the violence in Mexico. President Felipe Calderón’s term (2006-2012) was marked by a war on drugs as a security strategy. In this period, violence escalated between state forces (military and police) and organised criminal groups, among different criminal groups, but also against the citizens.

Calderón justified the resulting large number of deaths of citizens not related to criminal groups, calling them “collateral damage”. The son of Mexican poet Javier Sicilia was one of those deaths — killed along with six friends by a drug cartel in 2011. After that, Sicilia started a national movement. The most powerful expression was a caravan through Mexico and the US with the aim of underlining the situation of the victims, and creating an itinerant place for dialogue among their families. The movement had a strong presence on internet, again through a website, Facebook and Twitter.

In the same year, Mexican famous cartoonists such as Rius, El Fisgón, Helguera, among others, started a mediated and digital mobilization: No + sangre (No more blood). The initiative was also a reaction face to the Calderón’s war on drugs and its unfortunate consequences. They produced cartoons and made them public to be reproduced in protests, but also on Facebook walls and Twitter accounts, as a digital expression of disagreement with the security strategy.

In 2014, students from the Normal Rural de Ayotzinapa were attacked, some of them were killed and 43 more were kidnapped. The case made evident the links between the local police and the organized crime. The Mexican government was severely questioned about human rights abuses by police and military forces, as well as the constant failures in research into these cases. Ayotzinapa was the most visible case, but it is not the only one, Mexico has a long story about State violence against civil population, such as the cases of Acteal, Aguas Blancas, Atenco, Tlatlaya, and Nochixtlan. After the shooting in Ayotzinapa, came the expressions of solidarity across the country and across the world, through demonstrations in the streets and on internet.

In recent years, we have also witnessed some other experiences of searching for missing people and protests against those disappearances, murders, and feminicides in Mexico, such as #TodosSomosJorgeyJavier in Monterrey or Andrea Nohemí in Aguascalientes. In those, leaders used sociodigital networks to gather people who support demonstrations, diffusing information about the mobilisation and for collaboration across cities and countries.

The environment is another arena of struggle in Mexico. Since 2010, various organisations joined in the Frente en Defensa de Wirikuta (Front for the Defense of Wirikuta). The Mexican government has authorized a Canadian mining corporation to hunt for silver and other metals in a territory that includes Wirikuta, which is both a protected natural area and a Wixarika sacred area. The mining project violates Mexican laws and also threatens the environment, the right to water and health, and the rights of indigenous people and their cosmogony. In 2013, after national and transnational mobilisations, the project was stopped, but not completely cancelled. The Front use the internet to disseminate information, through a website and a Facebook page.

In 2015, Salvemos Manglar Tajamar (Save Manglar Tajamar) started after heavy machinery was used to clear a mangrove area in Cancun. Various environmentalist groups acted in opposition to this initiative. They denounced the killing of animals (some of them at risk of extinction) and the damage to the environment. Their strategy include fighting in the courts as well as online, and sociodigital networks allowed them to draw international awareness to the destruction.

Sadly, Tajamar is not the only case in Mexico. Environmentalists have led mobilizations in various cities, such as SOS Mezquitera La Pona / Salvemos La Pona (Save La Pona), fighting against the urbanization of a protected natural area in Aguascalientes, and Salvemos el Bosque de la Primavera (Save La Primavera Forest), a similar situation in Guadalajara.

 

Transnational organizations

Transnational activist organizations, such as Greenpeace and Amnesty International use the internet as a key element in their communication strategies. They use websites, mailing lists, e-petitions, sociodigital networks, and other resources, to increase their visibility as organizations and to raise specific ecological or social problems. They combine their own global logics with the localization of contents and protests.

Greenpeace has global lines of action about oceans, agriculture and more. On the theme of oceans, in Mexico they focus on the case of the vaquita and the risk of extinction here. The campaigning on agriculture have focused on the struggle against Monsanto, because of the transgenic corn projects have affected local biodiversity and human rights.

Amnesty International has global lines on torture, indigenous people, disappearances, among others. These have been priorities in Mexico, where Amnesty International have organized specific campaigns to stop torture, to defend the rights of indigenous people and especially to fight against disappearances in extrajudicial executions, feminicides, and the kidnapping of Mexican and Central American migrants in transit to the United States.

These transnational organizations, as well as others like Oxfam, Article 19, Reporters without Borders, make expansive use of digital media to diffuse their campaigns, especially through sociodigital networks, mailing lists and e-petitions.

 

Everyday activist groups

Digital networks have also been a key element for some other collectives, local activist groups based on everyday experiences in the pursuit of social change. These are small collectives, locally based but sometimes globally connected through internet. They are not as visible as national mobilisations, or transnational organisations. They normally work in medium and long-term timeframes, with routine activities on human rights and gender issues, environmental education, animal protection, sustainable consumption, cultural practices and so on.

As I mentioned earlier, the threats against the environment are strong concerns in Mexico. Some collectives work on permanent actions to defend the environment through everyday actions. For example, Conecta Bosques works on reforestation projects in Guadalajara, and Conciencia Ecológica works on environmental education in Aguascalientes.

Other groups work on animal protection, which includes permanent actions on the rescue, rehabilitation and adoption placement, as well as working to educate people about animal rights and lobbying with policymakers and local authorities to protect them. Such is the case of Amigos Pro Animal and Gatos para Tod@s in Aguascalientes, Adopta Guadalajara in Guadalajara, and Fundación Animare in León.

The concerns about the environment involve also projects of sustainable transport in cities. Cycling has been promoted as an ecological, healthy and cheap method of transportation, for example by Guadalajara en Bici Movilidad Sustentable in Guadalajara, Bicicálidos / Aguas con la Bici in Aguascalientes, Vida sobre Ruedas in San Luis Potosí, and some other groups across the country.

The pursuit of a better world includes new ways of thinking about the future. Libros Vagabundos started as an experience in the #YoSoy132 camp in Aguascalientes, offering a free library on the streets, cultural projects and events. The aim is to make a more critical society, through the reading and other cultural practices. They argue that a critical society has the potential to change the world. The project was replicated in more than 30 cities in six Latin American countries: connections all made via Facebook.

For local everyday activists, internet is a free-expression space, and a way for being connected with similar initiatives all over the world. While transnational activist organizations have professionals working on digital communication strategies, in local groups the responsibility is usually assigned to their more engaged members, who work in their free time in an amateur way, learning by doing. They use sociodigital networks for diffusion, organization and socialisation purposes.

 

Public expression, visibility and connections

The internet matters for social movements, because it is one of the cheapest and easiest routes of access to public expression. It does not replace the squares and streets, or even the media, but provides a different space where users can spread their worldviews without intermediaries.

The mainstream media are still an important space in Mexico —over 90 percent of the households are equipped with television, but just 40 percent of the households are equipped with internet—.  Though the mainstream media is a key elements of public space, most outlets are now private enterprises. Additionally, there are trends of media ownership concentration, and when lot of media is in a few hands there is a risk to plurality. Civil society, for example, is underrepresented in Mexican media. Mobilisations are often uncovered, and even criminalised by mainstream media, framing the most conflictual or violent episodes of protests.

Internet is the way activists express themselves and get visibility. Though the world wide web, they can expose local problems and connect them with global discourse. They also meet people who share concerns and dreams about a better world. The networked, interactive and global logic of internet enables the information flows.

In the pursuit of visibility, virality matters. When some digital publications about a cause or an event become viral, visibility escalates in a short period. For example, the #YoSoy132 movement its initial spark to a couple of viral episodes: firstly, when the students protested against Peña Nieto and shared a lot of material in Facebook, Twitter and YouTube, in real time. Secondly (and maybe the most important), when they published the video “131 estudiantes de la Ibero responden”. It was shared thousands of times and got international visibility to the movement. The mainstream media had to cover them after that.

The internet is also the way to connect people. Through internet, activists make connections in different levels: within the groups themselves, with other groups and citizens, locally and all over the world. The key element is the way affinities work. People share interests, concerns, dreams, hopes, lifestyles, and more. The internet is the contact point for groups that are permanently working on a specific cause, but also when the discontent converge and new mobilisations start. These connections were very relevant in the case of the Zapatista movement. Even when they did not have access to digital technologies, others contributed to start and sustain solidarity networks across the internet and across the world.

 

Social networks, digital networks, sociodigital networks

We have to consider the interweaving between digital and social networks. That is the reason why some authors refer to them as sociodigital networks, to highlight the link between digital networks —with their technological base, algorithms and logics— and social networks —with their specific contexts, backgrounds, affinities, concerns, dreams and hopes—. The power of networks in the global age is not about technology itself or society itself, but about the way digital technology is nowadays a constitutive part of our social life.

We should not be naïve about internet. We should recognize that its possibilities for democratic participation should not obscure its intrinsic problems of freedom, privacy, surveillance and the digital divide. But that recognition need not undermine the relevance that the internet and sociodigital networks have had for social movements in Mexico as well as in other countries.

As I said earlier, today we cannot imagine contemporary social movements, or even the world, without internet. But the world is changing all the time. We have so much further to go and so much more to learn.

 

 

The author

Dorismilda Flores-Márquez is associate professor at the Universidad De La Salle Bajío (México) and co-coordinator of the research group on internet, information society and technologies, in the Mexican Association of Communication Researchers. She holds a PhD in Social Sciences (ITESO, Guadalajara, 2016).

 

 

El retorno de AMIC a los asuntos públicos

Fátima Fernández Christlieb, quien fue la primera presidenta de la AMIC (Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación), señaló en el Encuentro del año pasado, que esta comunidad se había encerrado en la academia y se había olvidado de su responsabilidad social. El Encuentro de 2014 fue un regreso a la discusión sobre los asuntos públicos.

La coyuntura de la legislación sobre telecomunicaciones fue el centro de atención de los investigadores desde semanas antes del encuentro. Las contradicciones entre la reforma constitucional promulgada en 2013 y la iniciativa de ley propuesta en 2014 derivó en el pronunciamiento de ésta y otras comunidades académicas: tanto la AMIC como el CONEICC (Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación en Ciencias de la Comunicación) —este último en conjunto con la AMEDI (Asociación Mexicana del Derecho a la Información)— presentaron sus posicionamientos y establecieron encuentros con legisladores.

El Encuentro AMIC 2014, celebrado en San Luis Potosí, tuvo como constante la discusión sobre estos cambios en la legislación.

2014-05-22 12.30.03-1

La conferencia inaugural, a cargo de Martín Becerra (profesor-investigador en la Universidad Nacional de Quilmes, la Universidad de Buenos Aires y el CONICET) abordó las nuevas regulaciones en telecomunicaciones, en relación con la concentración de la propiedad mediática. Señaló que América Latina es una de las regiones con mayores niveles de concentración y que, en ella, los medios son poco regulados, pero muy controlados mediante otros mecanismos. La concentración, señaló, es una amenaza indirecta para la libertad de expresión. Con las regulaciones en América del Sur no vemos una desconcentración, sino una rearticulación de fuerzas mercantiles. El cambio regulatorio en México es concesivo con los grupos de medios y duro contra las telecomunicaciones, mientras que en Argentina es al revés; al parecer en ningún país latinoamericano avanzan al parejo. La complejidad radica en que el objeto a regular es un objeto en movimiento, en constante transformación.

El primer panel, “La reforma constitucional y la ley secundaria en materia de telecomunicaciones, radiodifusión y competencia económica”, reunió a Alejandro Navarrete (comisionado del IFETEL), Beatriz Solís Leree (UAM Xochimilco), Aleida Calleja (Observatorio Latinoamericano de Políticas de Comunicación), Agustín Ramírez (AMEDI) y Javier Corral (senador). Beatriz Solís Leree y Aleida Calleja enfatizaron la inconstitucionalidad de la iniciativa de ley, su carácter de contrarreforma al presentar planteamientos que contradicen la reforma aprobada el año pasado, así como la vulneración de la autonomía del IFETEL. Agustín Ramírez se refirió a la ausencia precisamente del IFETEL en la discusión sobre la reforma y recordó el papel de este instituto como órgano regulador, frente a lo que había señalado Alejandro Navarrete sobre el carácter de órgano técnico, sin posibilidades de tomar decisiones. Mientras que Javier Corral expresó su oposición a la iniciativa de ley, coincidió en que contraviene lo aprobado en la reforma constitucional y alertó sobre el peligro del regreso al control gubernamental.

El segundo panel, “La investigación de la comunicación ante la reforma constitucional. Nuevos objetivos y procesos de estudio”, reunió a Alma Rosa Alva de la Selva (UNAM), Javier Esteinou Madrid (UNAM), Aimée Vega Montiel (UNAM) y Enrique Sánchez Ruiz (Universidad de Guadalajara). Alma Rosa Alva de la Selva señaló la importancia de trascender la coyuntura y situó a la economía política de la comunicación como una excelente vía para analizar estos procesos. Javier Esteinou Madrid recuperó la discusión sobre la oposición tan evidente entre la reforma constitucional de 2013 y la iniciativa de leyes secundarias de 2014, en términos de un debilitamiento del Estado mexicano. Aimée Vega Montiel defendió la perspectiva de derechos humanos de las mujeres en relación con los derechos humanos de las audiencias. Señaló que la reforma constitucional en telecomunicaciones de 2013 no asumió la Plataforma de Beijing y, además, que no existe una política formal de género y de comunicación en las regulaciones de medios en América Latina. Por ello, señaló, es tan importante transformar nuestros resultados de investigación en acciones política. En su oportunidad, Enrique Sánchez Ruiz señaló que el análisis de la reforma en telecomunicaciones requiere articular la teoría de comunicación con otras disciplinas sociales. El enfoque de economía política es necesario, dijo. Sobre todo, es importante no perder de vista la dimensión política: que la gente participe o no, es un asunto de cultura política.

El tercer panel fue “Audiencias, consumidores y medios públicos”. En él participaron Guillermo Orozco Gómez (Universidad de Guadalajara), Patricia Ortega (UAM Xochimilco), Gabriel Sosa Plata (UAM Xochimilco / ombudsman en Noticias MVS) y Adriana Labardini (comisionada de IFETEL). Guillermo Orozco señaló que las audiencias han sido soslayadas en la reforma, lo cual habla de u gran desconocimiento. Patricia Ortega señaló que, como audiencias, tenemos derecho a tener medios públicos y recordó que, históricamente, el Estado mexicano ha favorecido los medios comerciales en detrimento de los medios públicos. Gabriel Sosa Plata criticó la contradicción entre la reforma constitucional, que incorpora algunos derechos ciudadanos y derechos de las audiencias, mientras la iniciativa de ley no recupera estos planteamientos. Además, enfatizó que si no hay un modelo democrático de medios de comunicación, debemos trabajar para que así sea. Finalmente, Adriana Labardini dijo que los servidores públicos tienen una gran responsabilidad, pero la posibilidad de cambio está en los ciudadanos.

En suma, la discusión dejó ver acuerdos entre los académicos, activistas y el legislador que participó. Asimismo, los comisionados de IFETEL perdieron la oportunidad de presentar una posición en la discusión, aunque también es claro que se encontraban en una posición complicada. Como señalé en el principio de este post, el Encuentro AMIC de este año recuperó una discusión en curso acerca de la reforma constitucional y las leyes secundarias. Si bien se trata de una discusión que importa —o debería importar a todos los ciudadanos—, la responsabilidad de los especialistas en comunicación es innegable. De ahí que sea tan relevante que la AMIC haya luchado por el diálogo con los legisladores y haya recuperado su carácter como una comunidad académica comprometida con los asuntos públicos. La discusión continuará.

El diario en línea. Metodología para el análisis y la reflexión sobre Internet y las prácticas políticas entre universitarios

Hace unos días la Revista Latinoamericana de Metodología de Investigación Social publicó el artículo «El diario en línea. Metodología para el análisis y la reflexión sobre Internet y las prácticas políticas entre universitarios», cuyas autoras somos Rebeca Padilla, Dolores Villalpando y quien esto escribe. Esperamos que este artículo sea de utilidad para otras investigaciones.

 

 

La red, la calle y las elecciones en México en 2012

De mi columna Coordenadas móviles, en Razón y Palabra.

Nadie esperaba el acontecimiento del 11 de mayo en la Universidad Iberoamericana Campus Santa Fe. Los estudiantes protestaron contra el entonces candidato Enrique Peña Nieto, en su visita a esta sede universitaria. La información circuló en tiempo real mediante Twitter, Facebook, YouTube y más. Sin embargo, los grandes medios de comunicación presentaron versiones que contradecían lo que había sucedido, hubo incluso encabezados que decían “Éxito de Peña en la Ibero pese a intento orquestado de boicot”[1], hubo también declaraciones de Pedro Joaquín Coldwell, presidente del PRI, y de Arturo Escobar, vocero del PVEM, en las que se descalificaba las protestas estudiantiles. Lo anterior derivó en nuevas expresiones de los jóvenes, mediante un video que difundieron en YouTube, donde 131 estudiantes de la Ibero responden a las descalificaciones. Posteriormente, se integraron alumnos de otras universidades, como el ITAM, el Tecnológico de Monterrey, el CIDE, la UNAM, la UAM, entre otras, para dar forma al movimiento YoSoy132.

Este movimiento hizo aportaciones importantes a la discusión pre-electoral en México, al colocar en la agenda el cuestionamiento de un sistema político sucio y perverso, así como de una oferta mediática parcial, caracterizada por un escenario de gran concentración de la propiedad de los medios, que se traduce en una increíble concentración de poder. Asimismo, la organización del #DebateYoSoy132, en el cual participaron tres de los cuatro candidatos a la presidencia de la república, permitió ver un ejercicio alternativo frente a los realizados por el Instituto Federal Electoral.

Un elemento clave fue la combinación de estrategias de organización y comunicación en internet, así como de movilizaciones en las calles. De este modo, se realizaron marchas y acciones de protesta simultáneas en distintas ciudades, tanto del país como del extranjero. En ese sentido, la movilización internacional, tanto de mexicanos que viven en el extranjero, como de extranjeros que se solidarizaron con el movimiento YoSoy132 fue un factor clave, que fue posible y visible, a partir de la comunicación en internet.

Durante la jornada electoral, además de los esfuerzos del movimiento YoSoy132, se observó la participación de los ciudadanos en otras iniciativas, tales como FotoXCasilla, PREP Ciudadano y Observación Electoral 2012 (la cual da continuidad al trabajo realizado en elecciones anteriores, en Cuidemos el voto). La particularidad de estas iniciativas es que permitieron integrar, mediante herramientas tecnológicas, los esfuerzos realizados de manera presencial. También hubo grandes flujos de información en torno a las elecciones, las experiencias de los ciudadanos, el reporte de delitos electorales, las manifestaciones de apoyo o denostación de candidatos, entre otros.

Los resultados de las elecciones son hoy cuestionados por la cantidad impresionante de irregularidades observadas, registradas y difundidas por los ciudadanos, mediante internet. Si bien muchos coinciden/coincidimos en que el ejercicio de los ciudadanos, tanto en las casillas como en los consejos distritales y locales, fue limpio; las condiciones no han sido equitativas.

Nadie esperaba el acontecimiento del 11 de mayo en la Universidad Iberoamericana Campus Santa Fe. Nadie esperaba que eso detonara una movilización impresionante a partir de ese punto. Pero, entonces, todo el mundo esperó demasiado, como si mes y medio de movilización tuvieran el superpoder de contrarrestar las inequidades previas. El escenario presente no es el que se auguraba hace meses, pero tampoco el que se pensó que podría ser en las semanas más recientes. Incluso puede observarse por momentos cierta desorientación en los integrantes de las distintas asambleas del movimiento YoSoy132 y entre los ciudadanos. Es complicado levantar la voz en esas condiciones, pero el uso creativo de internet, aunado a las movilizaciones en la calle, alcanzó a abollar la hegemonía de la palabra pública. Así, a la discusión añeja sobre política y medios de comunicación, se suma aquella que confiere a internet—o, mejor dicho, al uso que los ciudadanos hacen de internet— un papel clave en la democracia.


[1] Esto detonó una parodia en Twitter, donde los usuarios emplearon el hashtag #encabezadosOEM.

El #DebateYoSoy132: Cuando los ciudadanos tomaron la pantalla

De mi columna Coordenadas Móviles, en Razón y Palabra.

 

 

“Sabes que algo está cambiando cuando son ciudadanos los que hacen la tarea del IFE”, dijo Paloma en Twitter. Se refería al debate convocado por los jóvenes del movimiento #YoSoy132, para este martes 19 de junio de 2012, a las 20 horas, en el cual participaron tres de los cuatro candidatos a la presidencia de la república.

Para este ejercicio, se invitó a los ciudadanos a proponer las preguntas para los candidatos, en un foro en Internet (Somos más de 131), donde también se podía votar por los cuestionamientos para encontrar cierto nivel de acuerdo. También mediante Internet se dio a conocer que este debate sería transmitido por el canal de Más de 131 en YouTube, así como en otros medios, como Radio Ibero y Radio Educación, así como en algunos espacios físicos.

Al debate asistieron Gabriel Quadri de la Torre, Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador, mientras que Enrique Peña Nieto declinó la invitación, bajo el argumento de que el movimiento asumió una posición política contra su proyecto y su persona y que esto no garantizaba equidad en el ejercicio. Ante esto, los organizadores dejaron un sillón vacío que evidenciaba la ausencia del candidato de la coalición Compromiso por México.

El #DebateYoSoy132 no tuvo un moderador y un formato, sino tres moderadores y tres formatos. En la primera fase hubo nueve preguntas para tres candidatos, que fueron realizadas a través de Google Hangout por diferentes estudiantes; cada respuesta tuvo una réplica por parte del universitario correspondiente; tanto las preguntas como las respuestas tuvieron tiempo limitado. En la segunda fase los candidatos discutieron en torno a asuntos concretos, hubo mayor oportunidad para la interacción, siempre y cuando no se pasaran del tiempo establecido en 5 minutos, para todas sus intervenciones. En la última fase, hubo preguntas que fueron sorteadas —dos para cada uno— y se concedió tiempo para que determinado candidato respondiera y los dos restantes replicaran. Al final, los candidatos recibieron otras preguntas que los ciudadanos les habían planteado de manera específica.

Como en otras ocasiones, el debate sobre el debate se dio en las redes, conectado por hashtags como #Debate132 y #DebateYoSoy132 y aderezado por las muestras de creatividad de los usuarios, que hacían chistes sobre el sillón vacío, el baño de la Universidad Iberoamericana donde Peña Nieto se ocultó en su visita a esa institución, la apariencia del primer moderador, los problemas para medir el tiempo que tuvo López Obrador, la palabra “celebro” en las intervenciones de Quadri, la pulsera huichola de lucía Vázquez Mota y, por supuesto, las fallas técnicas en la transmisión.

Dichas fallas, en diferentes espacios, fueron una constante y limitaron el ejercicio de ver el debate. Sin embargo, la posibilidad de dialogar mediante Facebook y Twitter llevó a las redes de usuarios a compartir distintas opciones para ver o escuchar el debate: cuando se cayó la transmisión en el canal de Más de 131 en YouTube, ya estaban circulando otras propuestas, como Terra, La Silla Vacía, Uno Noticias, entre otras.

A pesar de esos lamentables problemas, con los aspectos técnicos y con el tiempo, los formatos propuestos por los jóvenes para las distintas fases del debate permitieron una mayor oportunidad para interactuar y discutir, que en los dos ejercicios previos organizados por el Instituto Federal Electoral. En el caso del #DebateYoSoy132 se trató de un ejercicio que hizo visibles otras formas de diálogo democrático, entre los ciudadanos y los candidatos a la presidencia, mediante el uso de Internet como herramienta de organización y de comunicación. En otras palabras, si bien el peso de la tecnología es innegable, es pertinente considerar la capacidad de agencia de los organizadores y los participantes —de uno y otro lados de la pantalla— en la realización de este debate.

Ciertamente, es importante considerar que grandes sectores de mexicanos no tienen acceso a Internet, lo cual coloca a los participantes como un grupo privilegiado. Sin embargo, estos esfuerzos, con sus aciertos y sus errores, permiten observar que la participación ciudadana puede realizarse mediante mecanismos que trascienden el voto. Independientemente de las participaciones de los candidatos y de sus posteriores declaraciones de triunfo en el debate, el ejercicio fue un triunfo para la ciudadanía organizada. Es deseable que estas prácticas trasciendan la temporada de campañas electorales y se planteen como una forma de diálogo también con los representantes populares.

Los aprendizajes tras este debate ciudadano son muchos. Algo se está transformando entre cierto sector de jóvenes, de ciudadanos. Es vital no perder de vista eso que se mueve.

#Debate2012: El debate sobre el debate

De mi columna Coordenadas móviles, en Razón y Palabra.

 

Este domingo 6 de mayo de 2012, hemos sido testigos del primer debate entre los candidatos a la presidencia de México, bajo la organización del Instituto Federal Electoral. Recordemos que hubo una gran discusión en torno a la transmisión del debate, debido a que la Femexfut programó el partido Monarcas – Tigres a la misma hora y que Ricardo Salinas Pliego optó por transmitir el partido en vez del debate en TV Azteca, que esto derivó en un ataque de Anonymous a portales del Grupo Salinas. Recordemos también que Televisa optó por emitir el debate en canal 5 y no en el canal con mayor cobertura y audiencia y que esta postura de las dos mayores televisoras detonó una propuesta del PRD —que finalmente no fue aceptada— para que el debate se presentara en cadena nacional y un cuestionamiento en torno a la pertinencia de esto. Tras todo el caos, la transmisión se dio en los canales comerciales 5 y 40, así como en los canales públicos y en el canal del IFE en YouTube; se registró también la transmisión en algunas plazas públicas, como el Zócalo de la Ciudad de México.

Algunas de las críticas previas al debate presidencial se centraron en las deficiencias del formato para la discusión de las ideas. Sin embargo, con todo y esas limitaciones, los debates organizados por el IFE son de las pocas oportunidades que los ciudadanos tenemos para ver a los candidatos juntos y la idea es que puedan exponer una síntesis de sus propuestas, articulada en ejes y preguntas muy puntuales.

En el debate vimos, en gran parte, la repetición de los spots de campaña de Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota, así como una serie de señalamientos hacia los errores de los otros. Las pocas propuestas que los candidatos hicieron, no fueron acompañadas de estrategias, en parte por las problemáticas de formato antes señaladas, por el tiempo tan corto del que disponían para hablar y porque ese escasísimo tiempo fue más utilizado en los ataques. Si entendemos el debate como sacar trapos al sol, lo hubo. Los candidatos resucitaron muertos como Bejarano, Paulette, las faltas de Josefina en el Congreso. Si entendemos el debate como discusión de las ideas, no hubo tal, en parte porque los candidatos se concentraron más en atacar a los adversarios que en mostrar sus propuestas, en parte porque, como ha sido señalado antes, el formato del debate no se presta para ello.

Sin embargo, en Twitter y Facebook, los ciudadanos hicieron/hicimos un debate paralelo en tiempo real sobre el debate presidencial. En Twitter, el hashtag #Debate2012 aglutinó la discusión y en distintos momentos otros hashtags fueron trending topics, sobre todo en referencia a los errores cometidos por los candidatos. En ambas redes circularon las narraciones de lo que se veía en pantalla, críticas serias, sarcasmo puro, repeticiones de las propuestas; en los casos de quienes estaban en plazas públicas, hubo también fotografías de la gente que se había reunido; en los casos de los militantes y simpatizantes de los partidos, hubo también muestras de apoyo y consignas sobre los presuntos triunfos de los cuatro candidatos (irónico que ganen los cuatro a la vez, ¿no?). Si algo fue evidente es lo que distintos académicos han señalado ya respecto a las tendencias de los usuarios de Internet a relacionarse con sujetos afines a ellos, no sólo en asuntos de política, sino en general. Esto implica que, cuando se dialoga con otros en la red, casi siempre se hace con quienes están de acuerdo. Lo anterior fue evidente en el debate paralelo, donde las diferentes posturas se encontraron, ciertos sectores tuvieron un acercamiento al diálogo, pero otros se concentraron en publicar y re-publicar lo que resultaba favorable para el candidato de su preferencia… es decir, nada nuevo.

Algunos de los señalamientos que se hicieron en las redes fueron hacia lo acartonado de los discursos perfectamente ensayados de algunos candidatos, así como hacia la necesidad de incorporar mecanismos que permitieran la participación de los ciudadanos en el debate, algo que ya ha ensayado CNN México en su ejercicio Foro CNN, donde si bien la crítica ha sido que las preguntas son muy básicas, se ha incorporado la participación de los ciudadanos tanto en el foro televisivo como a través de Internet, lo cual permite una discusión enriquecedora.

En suma, el debate que se registró en Internet, acerca del debate presidencial, fue un importante ejercicio ciudadano de discusión de los asuntos públicos que, sin duda, deberá explotarse más en otros momentos. Aunque el discurso optimista sobre Internet, en el que se enfatiza su potencial democratizador, debería considerar que el acceso a la red es muy limitado en nuestro país y que el interés por la política —con o sin Internet de por medio— es muy débil también, es en estos espacios donde se puede apelar a una mayor participación ciudadana mediante la discusión.

Miss Bala y los sentimientos encontrados

Ver Miss Bala me ha provocado sentimientos encontrados. Por un lado, celebro la iniciativa, me agrada que presente esta otra perspectiva de la violencia en México. Creo que su gran acierto es justamente colocar el tema de la naturalización de la violencia y el enorme entramado de vínculos entre áreas que hace años pensábamos ajenas y desconectadas entre sí. Contar la historia a partir de la chica que ni sabe bien a bien qué pasa, me parece que también es un gran acierto y una gran metáfora del estado de confusión de la sociedad frente a las amenazas, que ni sabe claramente de dónde vienen.

Sin embargo, creo que falla en el manejo del tiempo; en el afán por mostrar la fugacidad, pareciera todo ocurrió en tres días y eso le resta profundidad. Creo que también falla en congruencia: hay cosas que no muestra y se entienden perfecto, como la violación de Laura; hay cosas que muestra de más y al final muestra mal, como la escena sexual entre Laura y el narco feíto en la camioneta en una posición anatómicamente imposible o el asesinato del agente de la DEA que termina colgado de un puente.

Por lo demás, para quienes vivimos en Aguascalientes, la sorpresa es considerable al descubrir una Tijuana muy aguascalentense. Gran parte de la película fue rodada en estas tierras, dicen que el gobierno no aportó dinero del erario público a esta película, como sí lo hizo con Abel; pero quién sabe. Como sea, muchos lugares se ven: la calle Madero, Las Antorchas, la Plaza Fundadores, López Mateos con algún paso a desnivel en construcción, el Sindicato Ferrocarrilero, alguna casa perdida en la salida a San Luis… con vista al Cerro del Muerto, la tiendita de cervezas que ocupa el espacio donde alguna vez estuvo Danessa 33, el centro comercial El Dorado, la central camionera, el lugar de las combis. Ahí está todo y, a la vez, podría tratarse de cualquier ciudad.

Todos en el piso

No sabemos qué pasa afuera, sólo escuchamos los balazos. Quizás el video que está abajo es una metáfora perfecta de nuestra situación frente a la violencia, podemos no saber de dónde viene ni qué está pasado exactamente afuera, pero a falta de soluciones colectivas, buscamos formas individuales de enfrentarla o, al menos, de asumirla (a propósito de lo que señalaba en el post anterior).

Alan Santacruz lo expresó mejor que yo, cuando puse el video en mi muro de Fb: «Me ha conmocionado, atroz, Dorix, atroz… el canto de la copla con los niños en el piso, mientras, afuera, las balas de un rifle automático terminan en el cráneo de algún señor». Vaya contrastes. Vaya combo de impotencia, incertidumbre, dolor y esperanza, tenemos.

Soy fan de la maestra, sobra decirlo.